La región de O’Higgins supera los 40 mil beneficiados con subsidios de empleos

Autoridades destacan herramientas de Sence que fomentan el empleo joven

Mientras antes se ingrese al mercado laboral, la posibilidad de tener una mayor pensión al momento de jubilar aumenta. Ello, dado que es posible ahorrar por más tiempo y que las cotizaciones sumen rentabilidad por más años. Así, se acumula un mayor saldo en la Cuenta de Capitalización Individual.

Al revés, postergar la entrada al mundo laboral incide negativamente si se piensa en el momento de jubilar. De hecho, un ejercicio de la Superintendencia de Pensiones reveló que, dadas ciertas condiciones específicas, las mujeres que retrasen su ingreso al trabajo en tres años, podrían disminuir su pensión en hasta 19,3%. En el caso de los hombres, la cifra llega al 18,4%.

“Los datos registraban que la cesantía de los jóvenes menores de 25 años tendía a doblar a la cesantía de las personas de mayor edad”, afirma José Román Toloza, director regional de O’Higgins del Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (Sence). “En 2019, por ejemplo, la cesantía era de 7% en la región y en los jóvenes era cercana al 12%, porque se da la paradoja que a los y las jóvenes les piden experiencia y, obviamente, no la tienen”, agrega.

Por ello, existen programas especiales que incentivan a que los empleadores contraten a personas de este grupo etario. Algunos existen desde antes de la pandemia, mientras que otros nacieron a raíz de la crisis sanitaria por Covid-19.

Subsidios como el Regresa y Contrata son parte de esta última batería de ayudas. El primero se enfoca en aquellos que fueron sujetos a la Ley de Protección al Empleo y que, según explica Toloza, en términos generales, “entrega $160 mil por trabajador mayor de 24 años. En el caso de hombres de entre 18 y 24 años y mujeres mayores de 18 años, el subsidio asciende a $200 mil”.

El Contrata, en tanto, aplica para personas con contratos que cuenten con una remuneración mensual imponible de hasta 3 sueldos mínimos. Los montos también son superiores para, entre otros grupos, mujeres mayores de 18 años y hombres de entre 18 y 24 años, donde el subsidio corresponde al 65% de la remuneración mensual imponible, con un tope de $290 mil.

 Los permanentes

Por su parte, la Seremi del Trabajo y Previsión Social de la región de O’Higgins  Pamela Medina Schulz, señala que, si bien los subsidios Regresa y Contrata no tienen aún una fecha de término definida y que su continuidad se evalúa mes a mes, en el Sence también cuentan con programas permanentes.

Uno de ellos es el Subsidio al Empleo Joven, que aplica para hombres y mujeres desde los 18 años y hasta los 24 años y 10 meses de edad.

“Esto es para jóvenes con una renta inferior a $501.545 y ahí entran muchos”, asegura Medina Schulz. “Por ejemplo, sólo en la región se pagaron 17.260 subsidios al Empleo Joven, un número bastante importante”, puntualiza.

Quienes quieran postular deben pertenecer, además, al 40% más vulnerable de la población, según el Registro Social de Hogares.

La Seremi del Trabajo puntualiza que a este beneficio se puede postular en cualquier momento del año, sin fecha límite. “Lo que se paga, en promedio, es de $157 mil una vez al año. Es como un bono más para el trabajador, para apalancar económicamente a los jóvenes que comienzan ganando poca renta”, detalla.

Otro de los programas es el denominado Aprendices. Allí, el foco está puesto en jóvenes de entre 15 a 25 años, y se hace extensivo a quienes tienen hasta 26 siempre que acrediten una situación de discapacidad.

Pamela Medina explica que, a través de este programa, se entrega una bonificación del 50% de un ingreso mínimo mensual a la empresa, para que esta complete la otra mitad. A ello, se le suma un bono de capacitación de hasta $400 mil que recibe el empleador por cada joven contratado.

“A partir de 2019, se homologó con el Mineduc para que estudiantes de los liceos técnico-profesionales puedan hacer su práctica con la opción de este programa”, afirma la autoridad del Trabajo en O’Higgins.

Respecto a la capacitación, el director del Sence O’Higgins José Toloza, señala que la empresa puede optar por un Organismo Técnico de Capacitación (OTEC) o instruir a un trabajador para que oficie como relator interno: “Se está usando mucho esto último, donde se capacita a alguien de la misma empresa que después, por ayudar, se gana este dinero por enseñar al joven”.

Así, el llamado del director para las empresas es a apostar por este grupo etario. “Le pedimos a las empresas que miren a los jóvenes de sus regiones, que apuesten por ellos, usen los beneficios, subsidios y se inscriban en los programas”, señala Toloza.

Añade: “Y también a los jóvenes, que hay esperanza, que se puede trabajar y que tomen las herramientas que el Sence y otros servicios les entregan. Que las usen, las pidan, toquen la puerta, porque la mejor forma de tener empleo es teniendo más capacitación, herramientas y la posibilidad cierta de encontrar un mejor trabajo, con una mejor remuneración”.