Termómetro Laboral de O’Higgins evidencia impacto del COVID-19 en el empleo a nivel regional

Termómetro Laboral de O’Higgins evidencia impacto del COVID-19 en el empleo a nivel regional

El impacto generado por la Pandemia mundial en el mercado laboral de la región se traduce en una caída en la ocupación laboral, una tasa de desocupación que afecta principalmente a las mujeres y el cambio radical que ha significado la masificación del teletrabajo. Estas son algunos de los datos que entrega el primer Termómetro Laboral de O’Higgins, estudio realizado por el Observatorio Laboral de la región y que se proyecta como una importante herramienta para predecir el comportamiento del mercado laboral en el territorio.

Termómetro Laboral de O’Higgins evidencia impacto  del COVID-19 en el empleo a nivel regionalLas cifras entregadas por el Observatorio Laboral, instancia tripartita dirigida por el Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (Sence) de O’Higgins; la Universidad de O’Higgins (UOH) que es el organismo técnico y la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), corresponden al trimestre mayo-julio del presente año, cuando la emergencia sanitaria producto del COVID-19 ya estaba instalada en la realidad nacional y regional.  El estudio, que toma como base la Encuesta Nacional de Empleo del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) y otras fuentes estadísticas oficiales, y hace una comparación de datos con el mismo trimestre móvil del 2019.

Para el Director Regional del Sence, José Toloza, el termómetro “es extraordinario que en tan poco tiempo de funcionamiento, específicamente desde el mes de mayo, el Observatorio Laboral pueda entregar un documento tan completo como éste, que viene a cubrir una necesidad y una falencia que tenía la región en cuanto al manejo de datos estadísticos focalizados en la realidad regional”.

Toloza explicó que “en esta primera entrega hay un análisis muy completo, dividido por área, para determinar cómo se mueve el mercado laboral, entregando datos precisos en temas tan delicados como la pérdida de trabajos producto de la pandemia, como se comportan los grupos etarios y también respecto al género”.

Esta edición del Termómetro Laboral presenta antecedentes generales como  el porcentaje de ocupados, el nivel de desocupados o el de ocupados ausentes. También cuenta con una sección en que se analiza la contingencia por el COVID-19 a través de los datos entregados por la Ley de Protección del Empleo y el Seguro de Cesantía. Por otra parte, muestra la  composición de la fuerza de trabajo de la región, describiendo el número y tipos de asalariados. Complementando lo anterior, entrega datos precisos sobre los grados de ocupación Informal de la región y finalmente hace una síntesis del  efecto de la pandemia en la ocupación.

Esto se logró, tal como lo señala el Director Regional del Sence, gracias a “una retroalimentación directa con nuestros sectores productivos las entidades públicas y actores sociales como las organizaciones sindicales”.

Análisis de las cifras

El Director del Observatorio Laboral de la Región de O’Higgins e investigador de la UOH, Eolo Díaz-Tendero, indicó que “uno de los datos que llama fuerte la atención es la proporción de personas que trabajaron desde su hogar en la región en el último trimestre: llegan al 62,7 % del total de las personas que trabajan, es decir, más de 31.000 personas no se movilizaron para desempeñar sus funciones. Ello muestra la escala de la pandemia en la modificación de hábitos en general, pero también en lo laboral, lo que probablemente tenga consecuencias futuras en la adaptación de las dinámicas de trabajo”.

También destacó que otro de los efectos de la pandemia es que “la mayor tasa de ocupación informal, es decir de personas que trabajan sin seguridad social o que desarrollan actividades informales, se encuentra en el tramo etario de 60 años y más, llegando al 31,9%”. Díaz-Tendero comenta que este último dato “algo nos puede estar diciendo con relación a nuestro actual sistema de pensiones”.

Finalmente, Eolo destaca que “el porcentaje de desocupados en la región ha crecido de modo importante, llegando al 13,5%, dato que es sólo un poco mayor que el nacional. Ahora bien, este dato observado por sexo toma una dimensión distinta, porque si comparamos los porcentajes de desocupación al mismo período de 2019, vemos que son las mujeres las más afectadas: si el año pasado en esta fecha el nivel de desocupación femenina llegaba al 7,2%, hoy esta se empina hasta el 14,4%, saltando en más de siete puntos.  Esta diferencia en el caso de los hombres, sólo experimentó un salto de tres puntos porcentuales”.