Cáncer bacteriano el problema sanitario más serio que afecta al cultivo del cerezo

Cáncer bacteriano: el problema sanitario más serio que afecta al cultivo del cerezo

“El Cáncer bacteriano es una enfermedad asociada a la presencia de la bacteria Pseudomonas syringae,  que sin control puede terminar destruyendo el huerto completo. Si bien este problema se reporta en otras zonas productoras de cerezos en el mundo, probablemente es en Chile donde alcanza las mayores incidencias y pérdidas de fruta y plantas”, indicó  el Fitopatólogo del INIA Quilamapu, Andrés France,  en la primera sesión del curso denominado “Cáncer bacteriano, biología de la enfermedad y estrategias de control”, organizado por INIA Rayentué, en el marco de la ejecución del proyecto FIC: “Transferencia Control Cáncer Bacteriano en Huertos de Cerezos”.

En esta actividad, teórico-práctica, realizada en INIA Rayentué y que concentró a productores, asesores y técnicos, los especialistas señalaron que el cáncer bacteriano es una enfermedad de fácil reconocimiento y dado el severo daño que puede causar en los huertos, es importante mantenerla bajo control y para ello es necesario conocer sus síntomas, ciclo biológico y formas de manejo preventivo, ya sea cultural, químico o biológico.

En cuanto a síntomas, el fitopatólogo, Andrés France, manifestó que “el principal síntoma es la producción de gomas, razón por la que también se le conoce como gomosis. Sin embargo, aclaró, la gomosis es una característica que tiene el cerezo, de producir gomas como un mecanismo de defensa frente a cualquier daño físico o biológico y no es exclusivo a la presencia de la enfermedad. En el caso de gomosis por Cáncer bacterial, las gomas que se producen son opacas y tienen un olor característico, similar a una fermentación ácida, y que ayuda a diferenciarla de gomas producidas por otras causas. Las gomas no siempre son visibles sobre ramas o troncos, pero sí bajo la corteza de aquellos sectores de la madera colonizados por la bacteria, las que se notan inflamados, opacos y flexibles a la presión, debido a la acumulación de goma”, puntualizó el profesional.

Control de la enfermedad

Para su control existe el manejo cultural, basado en la eliminación de ramas que presenten síntomas, práctica que no es suficiente, por lo que se hacen recomendaciones de aplicaciones con altas dosis de compuestos basados en cobre (Cu+2). En este tema fue la ingeniero en biotecnología vegetal, Mg.  del INIA Rayentué, Francisca Beltrán, quien expuso, fundamentado en estudios de laboratorio,  sobre la resistencia de la bacteria a las sales de Cobre, señalando que los productos utilizados en el control químico no han frenado la dispersión de la enfermedad y el excesivo uso de los compuestos han generado una situación de contaminación en el suelo y la aparición de cepas resistentes.

Según explicó, los resultados del ensayo de resistencia a cobre, realizado en el marco del proyecto FIC, son una evidencia importante de la existencia de cepas resistentes a este elemento, asociadas al cáncer bacterial en los huertos de la región de O’Higgins. Por lo tanto, indicó, es necesario modificar los métodos de control de la enfermedad, considerando esta alta población de bacterias que no se verán afectadas ante la aplicación de productos con base sulfato de cobre.

Proyecto FIC

En tanto, el investigador Gamalier Lemus, dio a conocer los avances de resultados obtenidos en el proyecto “Transferencia Control Cáncer Bacteriano en Huertos de Cerezos”, que cuenta con el financiamiento del Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC) y el gobierno regional de O’Higgins.

Una vez en terreno, la actividad continúo con una práctica de calibración y regulación de maquinaria, para aplicación de agroquímicos, realizada por el ingeniero agrónomo Mg. de INIA Rayentué, Patricio Abarca.