Productores de maíz del SAT Las Cabras se capacitaron en manejo de rastrojos

Productores de maíz del SAT Las Cabras se capacitaron en manejo de rastrojos

En la capacitación, realizada en dependencias de INIA Rayentué, los agricultores, que son asesorados por la consultora Agsi Ltda, tuvieron una activa participación, dado el interés que les genera desarrollar el cultivo de maíz en forma amigable con el entorno y el medioambiente. En ese contexto, el ingeniero agrónomo, doctor Jorge Carrasco explicó, la importancia de hacer un manejo sustentable de los rastrojos, a través de la incorporación de estos residuos a la tierra, señalando que esta práctica tiene efectos positivos en el suelo; ya que además de mejorar sus propiedades físicas, aumenta la calidad del nivel de materia orgánica y de nutrientes, elementos que en el corto plazo favorecerá la producción de los cultivos.

A mayor producción de maíz, mayor es el volumen de rastrojos” -indicó el especialista-, lo que hace más difícil su eliminación o manejo. Tradicionalmente los agricultores eliminan estos desechos a través de quemas. Práctica que va en retirada, porque es un problema en todas las zonas donde se cultiva maíz, tanto por la reducción de la materia orgánica del suelo, como por la contaminación ambiental que genera la combustión de los residuos, al liberar monóxido de carbono (CO), compuestos nitrogenados (NO2), hidrocarburos, y material particulado de tamaño inferior a 10 micrones, lo que contribuye a aumentar la polución ambiental.

Desde el punto de vista productivo, agregó Carrasco, la quema de rastrojos influye negativamente en las propiedades fisicoquímicas y biológicas del suelo, reduciendo drásticamente la biomasa microbiana y el contenido de materia orgánica, lo cual conlleva a la disminución de los niveles de nutrientes y de la calidad del suelo.

Incorporación de rastrojos

Es importante señalar que la eliminación del rastrojo a través de su incorporación al suelo, además de no contaminar el medioambiente, como lo hace la quema, contribuye a la fertilidad del mismo, porque es un proceso de descomposición que realizan los  microorganismos presentes en el suelo.

Sobre la metodología de incorporación de los residuos de maíz, Carrasco explicó que éstos deben ser picados y/ o triturados con maquinaria adecuada. Mientras menor sea el tamaño del picado del rastrojo, más rápida y eficiente será su incorporación y descomposición en el suelo.

El especialista señaló además, que la incorporación de rastrojos no debe ser más allá de los 25 cm, porque a mayor profundidad la descomposición de estos es más lenta, debido a la menor temperatura y menos presencia de oxígeno en el suelo para su descomposición.

Por otra parte, Jorge Carrasco explicó sobre la importancia de conocer las propiedades físicas de los suelos agrícolas, ya que según dijo: “Son estas las que en gran medida, determinan la capacidad productiva de los usos a los que se pueden someter”, resaltando la necesidad de mantener las mejores condiciones físicas del suelo para obtener  para un óptimo desarrollo del cultivo.