Profesionales extranjeros que buscan estudiar programación en Chile

Profesionales extranjeros que buscan estudiar programación en Chile

Es sabido que, con la crisis sanitaria mundial y el confinamiento obligatorio de personas, gran parte de las organizaciones y empresas a nivel mundial tuvieron que adaptarse al mundo digital rápidamente, en algunas circunstancias un poco forzosas y sin especialización en el área. En este sentido, la programación tomó gran protagonismo y un rol fundamental en el proceso de conocimiento y adaptación a una nueva realidad.

El actual programador/a tiene variadas funciones entre las más conocidas son el desarrollo de software, bootcamp, mantener plataformas digitales, HTML, CSS y JavaScript básico, entre muchas otras. Con el objetivo de poder desarrollar un mejor trabajo y tener un set de habilidades y competencias tecnológicas y en ciencia de datos es clave.

Estudios realizados por Linkedln, señalan que la programación se encuentra entre los diez trabajos más demandados en Latinoamérica. De igual manera, Laborum mostró hace algunos meses que en Chile existían más de 8 mil ofertas laborales que buscan reclutar programadores, siendo analista programador el más requerido, seguido de expertos en Java y desarrolladores de software.

En este marco, los expertos de la Academia Internacional de Programación Digital Coding Dojo, quienes cuentan con 10 años de experiencia en la industria nacional e internacional, han podido detectar el alto crecimiento de postulantes programadores chilenos y extranjeros dentro del país con el paso de los años. Y con ello también, detectar de dónde vienen los perfiles de dichos profesionales.

Si bien están enfocados en la difusión en Chile, han llegado postulantes de Perú, Argentina, República Dominicana, Colombia y Costa Rica. Esto pone en evidencia que existe la necesidad de academias que permitan a sus estudiantes reconvertirse en plazos breves para poder lograr mejores empleos y un mejor futuro laboral de cara a los cambios que están viviendo todas las industrias por la automatización.

De hecho, según cifras de Coding Dojo, durante este año se ha incrementado más aún el porcentaje de alumnos extranjeros dentro de sus cursos, en donde en el primer semestre, el 96% de ellos tiene empleo a 3 meses de graduarse. En el caso de los graduados que han cambiado de carrera o de trabajo gracias a sus nuevas habilidades, el salario promedio al que acceden como desarrolladores junio es 1.400.000 CLP, con posibilidad de incrementarlo en menos de un año, gracias al programa de apresto laboral que les entrega las herramientas para gestionar adecuadamente sus nuevas habilidades en el mercado TI. Por otro lado, a comienzos del segundo semestre aumentaron los interesados desde países tales como Venezuela, Perú y Colombia, quienes conforman un 40% de los postulantes a los bootcamps.

Sebastián Espinosa, Director Ejecutivo para Latinoamérica de Coding Dojo, señala que “Cada vez son más diversos los perfiles de los profesionales que se están acercando al rubro de la programación, tales como: Ingenieros, pilotos, investigadores científicos, matemáticos e incluso artistas y profesores de literatura forman parte de un grupo variado de estudiantes, que ha probado ser capaz de aprender por igual todas las herramientas de un Stack completo de programación”.

Coding Dojo en Latinoamérica

Con una exitosa trayectoria en Estados Unidos, llegó a inicios de este año a Chile directamente desde Silicon Valley, y ahora se expande al resto de Latinoamérica en países como Perú, Ecuador, Costa Rica y Colombia. Con la finalidad de aumentar la demanda de programadores en dichos países ya que para muchos profesionales de esos países no pueden acceder a academias TIC.

La metodología que se está implementando en Chile y en cada uno de estos países permite que cualquier persona, independiente de sus conocimientos previos, aprenda tres lenguajes de desarrollo Full Stack. Los programas incluyen talleres dedicados a entender los fundamentos de la web, luego se comienza con el aprendizaje, además de algoritmos para dar consistencia al proceso. Los estudiantes pueden crear su portafolio y además cuentan con un consejero laboral que los ayudará a potenciar su perfil, CV, entrenándolos para futuras entrevistas laborales.