La incansable labor de las encargadas de Control de infecciones del Hospital de Nancagua

En un gran periodo de aprendizaje se ha convertido la pandemia para el equipo del Programa de Control de Infecciones (PCI) del Hospital de Nancagua. El grupo compuesto por la enfermera Betsy Rivera y Marcela Parra tuvo que aprender a actualizar conocimientos, protocolos y medidas de protección para combatir un virus cambiante y agresivo.

Las infecciones intrahospitalarias siempre han sido un foco de preocupación. No obstante, con la emergencia sanitaria esta labor cobró una mayor relevancia y atención, principalmente, en materia de educación para los equipos de salud. Una tarea que fue muy difícil en un comienzo y que tuvo numerosos desafíos para el equipo de PCI.

Así lo confirmó la encargada del programa PCI del Hospital de Nancagua. «El Programa de Control de Infecciones (PCI) del nuestro establecimiento de salud tuvo un rol muy importante durante la pandemia de Covid-19 que ha vivido el país. Fue una labor llena de desafíos y que ha sido muy bien recepcionada. Como resultado de nuestro trabajo hemos logrado tener un equipo PCI más comprometido y validado. Todo ello, gracias a las acciones que hemos realizado como supervisiones y capacitaciones y la gran recepción por parte de los funcionarios. La idea es que las medidas adoptadas se puedan mantener en el tiempo y que nuestros equipos puedan entender la importancia de las enfermedades intrahospitalarias y su prevención, ya que constituyen la base en la seguridad y calidad en la atención del paciente y también como funcionarios», señaló Betsy Rivera.

Por su parte, Marcela Parra, encargada (s) del PCI, coincidió con su compañera al indicar que «ha sido un trabajo sistemático de mucha resistencia e incertidumbre al comienzo, pero luego de aprendizaje y continuo apoyo. Hemos logrado un trabajo en equipo, destacando la labor de todos. Estamos muy agradecidos de todo el equipo del hospital y su recepción».