Clima Regional

Pequeños Agricultores de la Región son beneficiarios del “Proyecto de adaptación al cambio climático”

“Los pequeños agricultores son el corazón de nuestro gobierno”. Con estas palabras, en la celebración del “Día del Campesino”, el Presidente Sebastián Piñera, fijó un objetivo estratégico y de preocupación primordial: la pequeña agricultura.

Pocos temas han emergido con tanta fuerza en los últimos años como el cambio climático. En nuestro país, un informe de la PUC titulado “Cambio climático: consecuencias y desafíos para Chile” destaca que la agricultura representa un sector particularmente sensible al problema que trae consigo este fenómeno medioambiental.

“El Presidente Piñera ya nos fijó una tarea: los pequeños agricultores y las comunidades rurales, ahí está nuestro foco”, manifiesta el seremi de Agricultura Joaquín Arriagada.

En este escenario, un innovador proyecto, ejecutado por la Seremi de Agricultura de la Región de O’Higgins y mandatado por la Agencia Chilena de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Agcid), busca aumentar la capacidad de resiliencia de las comunidades rurales agrícolas en el secano costero e interior de la región, respecto de la variabilidad climática actual y los cambios climáticos futuros.

seremi agricultura

Seremi de Agricultura

El proyecto, titulado “Aumento de resiliencia al cambio climático de la pequeña agricultura en la Región de O’Higgins, Chile”, tiene una duración de cuatro años, basa su fundamento en el Protocolo de Kioto y tiene un presupuesto de casi 10 millones de dólares aportados por el Fondo de Adaptación de las Naciones Unidas, siendo el primer convenio de este tipo en el país.

Joaquín Arriagada, seremi de agricultura, explica que entre los principales objetivos del mismo, destaca implementar un sistema de creación de capacidades y uno de entrenamiento para aumentar la resiliencia de las comunidades vulnerables a la variación climática, respecto de la ganadería, cultivos, agua y manejo del suelo, es “entregar herramientas que les permitan ser más productivos ante el nuevo escenario climático, proyecto único en el país que el gobierno del Presidente Piñera está llevando adelante con el respaldo de nuestro Intendente”.

Por otro lado está el hecho de implementar medidas y tecnologías para el aumento de la disponibilidad de recursos hídricos de las comunidades rurales. Según Nicolás Larenas, coordinador de la unidad de gestión del proyecto, este punto está enfocado en el secano costero y al interior de la región, ya que “por muchos años el secano de O’Higgins ha sido el más golpeado ante el nuevo escenario climático y escasez de lluvias”.

A paso firme
Para llevar a cabo esta importante tarea, la Subsecretaría de Agricultura firmó un convenio con el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) para actuar como asesor técnico del proyecto y ejecutar el primer componente del mismo, que consiste en fortalecer la capacidad y los sistemas de formación para incrementar la capacidad de resiliencia.

A su vez, el Minagri, a través del Subdepartamento de Información, Monitoreo y Prevención para la Gestión Integral de Riesgos (ex UNEA), es el encargado de ejecutar el segundo componente del proyecto; es decir, mejorar la decisión apoyando la gestión de información agroclimática para el clima actual y los futuros cambios climáticos.

Finalmente, el seremi de Agricultura está a cargo de la implementación del proyecto a nivel regional y en las comunas beneficiadas.

Según Joaquín Arriagada, “mi anhelo personal no es solo implementar mejoras tecnológicas que permitan a los pequeños agricultores obtener herramientas productivas ante el nuevo escenario, sino que es hacer un cambio de switch en las personas, porque a largo plazo eso es lo que quedará, de eso se trata esto, no es solo maquinaria e infraestructura, debemos cambiar la mirada, si lo logramos yo estaré satisfecho”.

Fuente: Minagri


Conaf y las comunas de Cachapoal firman por los arboles

Conaf y las comunas de Cachapoal firman por los árboles

Los alcaldes de las comunas de la provincia de Cachapoal llegaron hasta el Salón O’Higgins para la ceremonia de firma del convenio de Arborización Urbana, entre estos y la Corporación Nacional Forestal (Conaf). Esto significa que, desde ahora, comienza oficialmente un trabajo entre la Corporación y los municipios por fomentar el establecimiento del arbolado en las zonas urbanas y periurbanas de la provincia de Cachapoal.

La idea principal de estos convenios es que la Conaf aporte con una diversidad de especies arbóreas importantes a los municipios, para que en conjunto a la Comunidad puedan crear nuevos espacios verdes y mejorar los ya existentes. Complementario a esto, la Conaf aportará con la asistencia técnica a los Municipios y la Comunidad para que una vez establecidos se pueda fortalecer el cuidado de estos.

Conaf y las comunas de Cachapoal firman por los árbolesCon el objetivo de mejorar las condiciones ambientales de las ciudades y la calidad de vida de la población a través de la cobertura arbórea, su adecuada distribución y entrega de asistencia técnica en materias relacionadas a la valoración, establecimiento y cuidado del arbolado en general, es que se sumaron la mayoría de las comunas de la provincia, ad portas de sumarse todas, lo que da cuenta del compromiso regional con este tipo de mociones.

Sobre esto, Cristian Núñez, jefe provincial de la Conaf provincia de Cachapoal, comentó “Una de nuestras grandes preocupaciones como institución transversal en áreas productivas y ambientales, es poder fomentar espacios libres de contaminación, somos la Provincia que limita con el Gran Santiago, y con una red caminera de importantes flujos vehiculares, temas que debemos considerar a la hora de priorizar políticas ambientales y de mitigación. Es por esto que para nosotros el arbolado urbano debe ser prioritario, este instrumento que firmamos hoy con los ediles de las comunas de Cachapoal nos permitirá llegar a las comunidades con una alternativa para paliar la contaminación, generar espacios con sombra, belleza escénica, en general un aporte para combatir el cambio climático. Junto a esto, el desafío apunta a entregar y gestionar dos conceptos poderosos; responsabilidad Y rsociatividad. La comunidad debe ser nuestra aliada, ellos serán los beneficiarios más directos, y trabajaremos para que el ciudadano sienta como suyos los árboles que lo rodean”, finalizó.

Para la Corporación Nacional Forestal, es de suma importancia el aumento de zonas verdes en la región y a lo largo del país. La preservación de la flora y fauna, están siendo tomadas bajo acciones concretas en las cuales se involucran tanto a las autoridades como a la población en general.

La convocatoria de todas las comunas a esta iniciativa, reflejan el compromiso de los municipios por hacer de Chile un país más sustentable. Tal como lo ha pedido el Presidente Sebastián Piñera, y su férreo apoyo en pro de las políticas medioambientales.


Los puntos clave para la Ley de Cambio Climático que Chile necesita

Abordar legislativamente el cambio climático es una decisión política necesaria pero compleja, que debe asegurar metas y, por ello, incluir ciertos elementos fundamentales.

Los puntos clave para la Ley de Cambio Climático que Chile necesita

Un marco transversal, la participación de múltiples actores, un enfoque sistémico y una mirada a largo plazo más allá de los periodos electorales. Estos son solo algunos de los aspectos que las académicas e investigadoras del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2, Laura Gallardo y Pilar Moraga plantean respecto a cómo Chile debe redactar una futura ley en esta materia, tras el anuncio del proceso de elaboración de esta normativa por parte del gobierno.

El tema ambiental ha vuelto a estar en la palestra en las últimas semanas y no precisamente por noticias positivas: la crisis por contaminación en la zona de Quintero – Puchuncaví en la Región de Valparaíso trae de nuevo a la discusión cómo es que el país debe armonizar el desarrollo productivo con la calidad de vida de las personas y del medio ambiente, de la mano de un marco legal que lo garantice.

Esta crisis se da a dos meses del anuncio del proceso de elaboración de la Ley marco de Cambio Climático por parte del Ejecutivo, fenómeno cuyas consecuencias están asociadas –entre otros factores- al desempeño del ser humano en el medio ambiente.

A este escenario se suma el compromiso adquirido por Chile en el marco del Acuerdo de París, suscrito el 2016, el que impone metas de reducción de emisiones en miras a cumplir el objetivo global de no superar la temperatura global de dos grados Celsius. ¿Cómo es que nuestro país va a cumplir este compromiso y hacer frente a este fenómeno global?

laura gallardo

“Esto tiene que ser un acuerdo porque una ley de cambio climático o las acciones de cambio climático en general pasan necesariamente por perspectivas de desarrollo de Chile”, planteó Laura Gallardo.

Como plantean las académicas del (CR)2 Laura Gallardo y Pilar Moraga, una de las claves es un marco institucional “coordinado a nivel nacional entre los distintos sectores –público, privado, académico, sociedad civil-, pero también entre los distintos niveles de gobierno, es decir, nacional, regional y local”, algo que va más allá de una ley.

“La ley puede establecer las bases de esa gobernanza, lo que es el gran valor de una dictación de una ley de cambio climático”, señaló la académica de la Facultad de Derecho, Pilar Moraga, para quien también el marco institucional, “permite establecer instrumentos de política que pueden ser económicos, de gestión ambiental, normativos, regulatorios, etc.”.

Los elementos de la ley

Abordar legislativamente el cambio climático, como plantean las expertas, es una decisión política necesaria pero compleja, que debe asegurar metas y, por ello, incluir ciertos elementos

fundamentales.

Uno de ellos, es la participación. “Esto tiene que ser un acuerdo porque una ley de cambio climático o las acciones de cambio climático en general pasan necesariamente por perspectivas de desarrollo de Chile, lo que amerita el compromiso de diversos actores”, planteó la directora del (CR)2, Laura Gallardo. A esto se suma que “la solución de este problema complejo no se obtiene de un solo actor, como podría ser el sector público, ni sólo del sector privado. Se requiere una participación de todos los actores porque cada uno contribuye a la solución”.

Pero no sólo basta con la presencia y aportes de diferentes sectores. Como advierten las académicas, los plazos y mecanismos de participación también son cruciales. “Hacer las cosas rápido sí, está bien, hay urgencia, pero eso no puede mermar los espacios de participación real que vayan más allá de un simple check list de cumplimiento con la apertura de la discusión”, opinó la profesora Moraga.

pilar moraga

“Hacer las cosas rápido sí, está bien, pero eso no puede mermar los espacios de participación real”, planteó Pilar Moraga.

En esa línea, como complementó la profesora Laura Gallardo, “un ejemplo es lo que se hizo en Energía 2050. Ese fue un proceso que tomó dos años más o menos donde participaron muchos actores y nosotros somos de la opinión que un proceso de discusión de una ley tiene que tener este componente. Esto es uno de los elementos que nos preocupa, que la agenda que presentó el ejecutivo es muy ágil”.

Otro de los puntos, como plantea la profesora Moraga, es la flexibilidad ante el cambio y la incertidumbre. Como destacó la académica, la ley de cambio climático de Perú incluyó las contribuciones nacionales determinadas por el Acuerdo de París, pero además “incorporó en la ley un elemento flexible con el que se puede ir adaptando la normativa a las nuevas circunstancias, cuestión que es muy novedosa que permite justamente ir adaptándose a nuevas circunstancias en el largo plazo”.

A estos puntos se suma la mirada sistémica del fenómeno. “Es necesario tener una mirada de conjunto y en ese sentido no podría ser que una Ley de Cambio Climático en Chile se enfocara sólo a uno de los ámbitos, como podría ser la mitigación. Debería existir una mirada omnicomprensiva del fenómeno y de estos ámbitos de acción que deben estar totalmente interconectados”, sentenció Moraga.

Finalmente, advirtieron las expertas, “las ciencias tienen que ocupar un lugar protagónico en la definición de respuestas que vamos a dar al problema”. Esto porque, como continuó Laura Gallardo, “estas acciones no pueden ser porque las copiamos de afuera ni porque andamos con la tincada de hacer algo, sino que tenemos que hacerlo de la manera más informada posible”.

Otra alerta roja: el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental

En Chile, como explicó la profesora Moraga, uno de los principales instrumentos de gestión en la materia es el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA).

En relación al cambio climático, uno de los problemas de este mecanismo es que “no contempla para nada la consideración del fenómeno en la evaluación de los proyectos de inversión”.

A esta deficiencia, como advirtió la académica, se suma la propuesta del Ministerio del Medio Ambiente de entregar mayor certeza jurídica, “de manera que una vez otorgada la resolución de calificación ambiental nunca se pueda revisar. Eso es bien contradictorio en un contexto global en el cual las condiciones están cambiando muy rápidamente y de manera muchas veces imprevista”, motivo por el cual, alertó Moraga, este es un punto que también debe integrarse a la discusión.


Centro de investigación pone a disposición plataformas y bases de dato climáticas para toma de decisiones

El Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2 de la Universidad de Chile presentó la Plataforma de Simulaciones Climáticas Regionales, el Visualizador y Explorador Climático, y la Base de Datos de Cuencas CAMELS-CL, destinadas a contribuir a la toma de decisiones para el mundo público y privado, a partir de la posibilidad de proyectar escenarios futuros, hacer seguimiento en línea de éstos, entre otras posibilidades.

Información de proyecciones climáticas futuras, ya sea sobre temperatura, precipitación, etc. Esto es lo que ofrece la Plataforma de Simulaciones Climáticas regionales, una de las iniciativas de libre acceso a todo público -para ser utilizada por distintas instituciones de gobierno, comunidad científica y por otros actores que requieran esta información- presentadas este martes 4 de septiembre por parte de investigadores e investigadoras del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2 de la Universidad de Chile.

Junto esta iniciativa fueron expuestas además, ante representantes de reparticiones públicas, del mundo académico y del sector privado, el Explorador climático y el Visualizador Meteorológico o VisMet.

El primero de estos, recopila y consolida una extensa, completa y actualizada base de datos de observaciones climatológicas disponibles para Chile; mientras que el segundo -elaborado por el (CR)2 junto al Departamento de Geofísica U. de Chile y a estudiantes del Departamento de Ciencias de la Computación-, tiene por objetivo proveer en un solo lugar información meteorológica de alta resolución que es actualizada a cada hora, para el seguimiento de eventos actuales.

Otra de las iniciativas es el Camels-cl, base de datos que contiene información sobre la hidrología, meteorología y una serie de atributos integrados para cerca de 531 cuencas a lo largo de Chile.

“Estamos contando con una nueva aproximación, con mejores capacidades computacionales, donde también buscamos la suma de esfuerzos de muchos profesionales destacados, junto al esfuerzo

Se trata de la Plataforma de Simulaciones Climáticas, el Explorador climático y el Visualizador Meteorológico y la base de datos CAMELS-CL.

observacional de años y décadas, de la Dirección Meteorológica, de la Dirección General de Aguas, entre otras entidades, quienes han contribuido con sus datos para que investigadores e investigadoras del (CR)2 hayan desarrollado estas herramientas”, destacó la directora del (CR)2, Laura Gallardo respecto a estas herramientas que han sido enfocadas para ser un apoyo en la planificación de políticas públicas para el contexto del cambio climático.

En el marco de la presentación de estas plataformas, se realizó un Panel de Conversación sobre la importancia de contar con bases de datos y herramientas para la implementación de políticas públicas, así como para la gestión y desarrollo del país.

Participaron de este espacio Rodrigo Ortiz, subdirector de Gestión del Riesgo de Oficina Nacional de Emergencia del Ministerio del Interior (Onemi); Carolina Urmeneta, jefa de la Oficina Cambio Climático del Ministerio del Medio Ambiente; Cristián Mosella, gerente de Innovación y Cambio Climático de Colbún, y Gino Casassa, jefe de la División de Glaciares y Nieve de la Dirección General de Aguas (DGA).

Laura Gallardo.

“Estamos contando con una nueva aproximación, con mejores capacidades computacionales, donde también buscamos la suma de esfuerzos de muchos profesionales destacados”, relevó Laura Gallardo.

Para conocer más sobre las plataformas y bases de datos del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2, puedes visitar el sitio cr2.cl.

Contacto
Michelle Ferrer, encargada de prensa Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2
Celular: +569 9657 8735 Fijo: 22 978 4446
Correo: michelle.ferrer@uchile.cl