Comienza el año nuevo con más energía

Comienza el año nuevo con más energía, renovado y con una dieta que te permitirá sentirte siempre bien

Las fiestas de fin de año son una oportunidad para celebrar, estar en familia y, por supuesto, disfrutar de la buena mesa. Sin embargo, sucumbir ante la tentación de la comida puede traer consecuencias desagradables para nuestra salud y organismo.

Moderarse en la ingesta de alimentos y aprender a detectar aquellos que son más problemáticos es clave para que las fiestas no nos pasen factura. El verano ya comenzó y nunca es tarde para cambiar la rutina alimenticia.

La dieta paleolítica se ha convertido en un estilo de vida cada vez más popular, no sólo porque ayuda a que las personas bajen de peso de manera saludable, sino que también ofrece una cura para aquellos que sufren de enfermedades de inflamación intestinal o trastornos gastrointestinales funcionales, como el síndrome del intestino irritable, ente otros.

A través del ebook “La vía Kinu: ¡Puedes sentirte bien! ¡Siempre!” el Heath Coach del Institute for Integrative Nutrition de Nueva York, Matías Novoa, ofrece al lector una guía de alimentación y recetas basadas en la dieta paleolítica que le permitirá vivir una vida llena de energía y vitalidad, que le ayudará a encontrar aquellos alimentos y estilos de alimentación que le posibiliten llegar a ser la mejor versión de sí mismo.

El libro presenta un método práctico y sencillo que permite a las personas descubrir en un corto tiempo, aquellos alimentos que más se ajustan a sus necesidades, les ayuda a determinar aquellos que podrían estar causándole problemas.

De acuerdo al especialista, el primer paso es dejar de lado los alimentos procesados, que en su gran mayoría contiene al menos uno de los principales alérgenos, como la leche, trigo, soya, huevo y maíz, en especial considerando el aumento exponencial de alergias alimentarias en niños y adultos.

El autor también recomienda aumentar el consumo de grasas saludables, proteínas y fibra proveniente de verduras y abandonar las dietas basadas en carbohidratos refinados y azúcar, que generan niños que pasan de la hiperactividad a la fatiga. “Una dieta alta en grasas saludables y proteínas -como los frutos secos, semillas y frutas como la palta- provoca una saciedad más prolongada y una liberación de energía mucho más estable”, señala Novoa.