Comunidad de Doñihue recibe parroquia Nuestra Señora de la Merced

Comunidad de Doñihue recibe parroquia Nuestra Señora de la Merced

El terremoto del 27 de febrero del año 2010 provocó el colapso total de la estructura de la parroquia Nuestra Señora de la Merced de Doñihue, construida en 1924.

Dada la importancia que esta infraestructura tenía para los habitantes de la comuna, el Gobierno Regional de O’Higgins financió el proyecto para su reposición a través del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR),  cuyo montó superó los mil 400 millones de pesos.

La entrega a la comunidad se llevó a cabo en una ceremonia de dedicación, encabezada por el Intendente regional, Pablo Silva, el obispo de Rancagua, monseñor Alejandro Goic y el alcalde comunal, Boris Acuña.

Para Luis Espinoza, habitante de Doñihue y feligrés de la parroquia, este momento “era muy esperado  por toda la comunidad, ya que se trata de la iglesia madre de nuestra comuna”. En este sentido, recordó la tragedia que significó su derrumbe. “Tuvimos una pena muy grande de ver todo en el suelo, estuvimos mucho tiempo  celebrando las misas en una carpita que se hizo”.

Cabe señalar que el proyecto contempló un nuevo diseño, que incluyó recintos como la oficina parroquial, baños, salones, cocina- comedor, capilla, campanario, templo sacristía, velatorio y altillo de coro.

El Intendente Pablo Silva explicó que la dedicación del templo significa “el cierre del proceso de reconstrucción en la comuna de Doñihue. La inversión de más de mil 400 millones de pesos no es solo para la comunidad religiosa, sino que para todos los habitantes de esta comuna, ya que está infraestructura se encuentra en pleno centro neurálgico”.

Por su parte, el alcalde Boris Acuña, expresó que esta ceremonia “significó una emoción profunda, con la cual creo interpretar la de todos los vecinos y vecinas de nuestra comuna. Esto es simbólico y representativo, desde el punto de vista de un ciclo que se va cerrando en materia de reconstrucción”.

Mientras que monseñor Alejandro Goic se refirió a la reposición del templo como “dones de Dios a través de los hombres. (…) Siempre en estas inauguraciones yo bendigo a Dios, porque el Gobierno anterior y el actual; el parlamento anterior y el actual han hecho leyes para la reconstrucción pos terremoto  y también han añadido una glosa para que edificios privados de uso público –como son los templos- pudiesen tener la ayuda del Estado”.