Artesanas que trabajan con lana merino se capacitaron en comunicación efectiva para potenciar sus ventas

Artesanas que trabajan con lana merino se capacitaron en comunicación efectiva para potenciar sus ventas

“Aquí tengo una ruana en lana merino. Todo el proceso, desde el hilado, lo hice yo”, relata Margarita Beas artesana de la comuna de La Estrella. Fueron alrededor de 10 mujeres las que participaron en el taller de Comunicación Efectiva en el restaurant Rigoletto de San Fernando para aprender a expresarse mejor a la hora de dar a conocer sus productos al público.

La instancia se enmarca en el proyecto “Merino en valor, nueva oferta turística y comercial” ejecutado por el Centro Ovisnova de la Universidad Santo Tomás, financiado a través del Fondo de Innovación para la Competitividad del Gobierno Regional de O’Higgins y su Consejo Regional y enmarcado en la Estrategia Regional de Innovación.

Artesanas que trabajan con lana merino se capacitaron en comunicación efectiva para potenciar sus ventasMarcela Gómez, coordinadora de la iniciativa, sostuvo que llevan cuatro años de trabajo con las tejedoras y que en este taller cada una llevo alguno de sus productos emblemáticos elaborados con lana merino, “con el objetivo de contarle a un público desconocido cómo lo hicieron, con qué materiales, qué representa para ellas el producto, cuánto valen y así dar a conocer el gran trabajo de rescate identitario que están desarrollando”, comentó.

“Se trata de empoderarlas, de que ellas pierdan el miedo y que cuenten lo que hacen desde su perspectiva. Es clave porque nosotros luego vamos a inaugurar el Centro de Extensión Textil en la Viña Estampa y será vital saber contar un relato y por supuesto vender”, añadió.

La periodista Natalia Salazar con especialización en educación, ciencia y tecnología fue la encargada de impartirlo y asegura que en él pudo desarrollar competencias comunicacionales para que las artesanas posicionen sus productos en los distintos espacios de venta y promoción.

“Durante este tiempo hemos trabajado en distintos talleres en los que han desarrollado principalmente habilidades de comunicación oral y de empoderamiento también para que ellas puedan comprender y puedan apropiarse del valor intrínseco que tiene la labor que ellas hacen en esta región”, informó.

“Ellas van a tener que trabajar en un futuro cercano con público chileno y extranjero que tiene requerimientos especiales, sobre todo en lo relacionado con el turismo de intereses especiales, por lo tanto, el trabajo que tenemos que desarrollar a partir de ahora estará enfocado en esa línea”, aportó la especialista.

Margarita Beas contó que antes tejía en alpaca pero que ahora está innovando con la lana merino y que es muy distinto el trabajo. “Todo el mundo está interesada en ella. Tiene memoria entonces siempre vuelve a su estado natural. Tenemos que acomodarnos a ella. Es una de las lanas más finas del mundo y lo más importante es que somos las primeras mujeres que estamos trabajándola de forma artesanal y no industrial como se conoce en el mercado”.

“Lo más lindo de todo es que vamos a tener nuestros productos en un Centro de Extensión, para ello, estamos preparando la colección del próximo año”, adelantó. Se trata de un espacio que se está próximo a abrir sus puertas gracias al apoyo de la Viña Estampa. Éste tendrá lugar en las dependencias de la Incubadora de Innovación para el Vino y la Oliva (IIVO), en la comuna de Marchigüe.

Carmen Bustamante proveniente de la localidad de Paredones manifiesta que ella aprendió de sus abuelas, sin embargo, planteó que fue difícil pero que los resultados son maravillosos y que está dispuesta a enseñar su conocimiento.

“Fue algo nuevo para nosotros, el lavar y secar esta lana, todo es diferente. Es un proceso muy delicado. Si uno la mueve mucho se enreda, pero sin dudas, vale la pena porque es maravillosa y tiene infinitas propiedades. Esta es la lana con que incluso se puede hacer ropa de guagua, la lana que no da alergia, la que utilizan los deportistas como primera capa”, explicó.

Durante la jornada contaron con clientes incógnitos, como la diputada Alejandra Sepúlveda, que se encontraba en ese momento en el Restaurant, además de su dueño Jorge Riañio. Tras las exposiciones, ambos las felicitaron, valorando las confecciones realizadas.

“Este trabajo es realmente maravilloso y poder conocer cómo lo hacen, como partieron, conversar con ellas y que te cuenten la historia detrás de estas prendas es realmente asombroso. Yo creo que esto es muy valioso para la región y el país, hay un rescate de identidad y también de genética conservado las antiguas ovejas merinos. Y hoy le están sacando partido con una artesanía diferente, de calidad y con un enorme valor agregado”. Finalizó Alejandra Sepúlveda.
A su vez Jorge Riañio valoró la belleza de las prendas y el rescate patrimonial que hay detrás de cada una, además del aporte a la cultura y turismo local y ofreció su local para futuras exposiciones.

Se espera que con la ejecución de este proyecto se logre posicionar la lana de oveja Merino y su proceso de transformación en productos artesanales de alto valor, diversificando la oferta turística regional y las estrategias de comercialización.