Emprendedor de San Fernando dentro de los 60 ganadores del concurso Impulso Chileno

Emprendedor de San Fernando dentro de los 60 ganadores del concurso Impulso Chileno

“Nace básicamente por dos razones. Primero, por el amor y pasión por las maderas nobles en desuso y, en segundo lugar, por el amor al prójimo”. Con esas palabras Cristián Barahona, creador de Raíz Nativo, Reinserción y Reciclaje, describe el inicio de lo que hoy es su emprendimiento.

Estudió Derecho, pero llevaba toda una vida dedicado al área de las ventas en diferentes ciudades de Chile, hasta que decidió, según sus propias palabras “hacer una introspección. Parar. Buscar tiempo para mí. Me dije: quiero hacer algo distinto en mi vida, pero algo difícil, que deje una huella y tenga un propósito”, relata este apasionado emprendedor de 37 años y ganador de cinco millones de pesos en el concurso Impulso Chileno.

Desde pequeño que Cristián sentía un especial aprecio a las maderas nativas y nobles, cuyo valor para él, significa la conexión directa con el pasado. En sus ratos libres recogía esta materia prima y la transformaba en tablas de carne u otros elementos. Así fue que comenzó a trabajar en su innovador proyecto que consiste en la búsqueda, rescate y reutilización de maderas nativas en su estado natural, transformándolas y dando vida a una nueva historia en la creación de productos únicos, exclusivos y gourmet.

Sin embargo, no sólo se trataba de emprender para lograr algo propio. Cristian tenía una idea muy clara e iba a generar impacto social. Para esto, literalmente, se dirigió a tocar la puerta de la cárcel de Rancagua y, desde ese momento, trabaja apoyando la reinserción de personas privadas de libertad gracias a la formación en el oficio de artesano. “Sabía que ahí adentro había mucho talento, por eso fui a buscar maestros ahí, porque quería darles herramientas y oportunidades. Me acerqué con un proyecto que, finalmente, me permitió capacitar a 14 internos, de los cuales tres siguieron trabajando conmigo”, cuenta el exabogado.

Al año de iniciar sus clases, salió en libertad el primero de sus artesanos. Se trata de Jorge Acevedo, condenado por robo, y que a sus 39 años logró reinsertarse en la sociedad. “Con acompañamiento y perseverancia, en la noche estudió para capacitarse en otros oficios. Después de un año lo logró y trabaja como operador de grúa en una empresa agroindustrial”, explica Cristián. Siguen trabajando juntos y Jorge se dedica a capacitar a otros internos de las cárceles de Rancagua y Rengo. Además, hace pocos días salió otro de sus trabajadores, lo que es un gran logro para este sanfernandino ya que está en proceso de expansión. El próximo mes comenzarán a impartir clases en Santa Cruz y la siguiente será la cárcel de Peumo.

Los clientes de Raíz Nativo de dividen en dos: personas y empresas. Según el emprendedor, en general, las personas que le hacen pedidos tienen motivaciones artísticas, tendencias gourmet, decorativas o de consumo responsable. Por otra parte, las empresas son los restaurantes, hoteles, tiendas de carne y también le llegan muchos pedidos de regalos corporativos e institucionales, integrando sus planes de Responsabilidad Social Empresarial.

El concurso

“Es segunda vez que participo. La vez pasada no pasé ni la primera etapa, pero me ayudó a prepararme de buena forma para esta”, se sincera Cristián. Como muchos emprendedores el tema de los recursos es un gran problema para dar ese impulso, para despegar. Sin embargo, estaba confiando de que su proyecto tenía las posibilidades y los requisitos necesarios para calificar.

Y así fue. Junto a otros 19 emprendedores, el pasado 9 de enero, fue destacado con el segundo lugar de Impulso Chileno: “es una gran ayuda monetaria y lo bueno que va acompañado por un asesoría, de ayuda profesional, lo que es un gran apoyo y espero que eso me ayude con las redes. El premio lo vamos a invertir completo: materia primas, capacitación, herramientas, publicidad, fortalecer canales de distribución y ventas” concluye.
Impulso Chileno es un concurso de emprendimiento patrocinado por la Fundación Impulso Inicial, de Andrónico Luksic Craig y su familia, en colaboración con la incubadora Socialab y la Escuela de Administración UC. ¿Su objetivo? Apoyar a los emprendedores chilenos que tengan una idea o negocio para sacar adelante sus proyectos. En su segunda versión, el concurso premió a los 60 seleccionados finales; los 20 primeros lugares recibireron $10 millones, los 20 que les secundan recibieron $5 millones y los 20 terceros fueron beneficiados con $3 millones en financiamiento para su proyecto y apoyo de expertos durante 6 meses. Impulso Chileno recibió más de 5.000 postulaciones, de las cuales se obtuvieron 200 semifinalistas. El 15 de octubre se dieron a conocer sus 60 finalistas. La final se llevó a cabo el viernes 9 de enero de 2020.