Es suficiente el impuesto actual a las emisiones de CO2

¿Es suficiente el impuesto actual a las emisiones de CO2?

Debido a la creciente preocupación por el cambio climático, diversos países han adoptado medidas para reducir las emisiones de dióxido de carbono (CO2), proponiendo incentivos a sus empresas o agentes económicos para disminuir sus emisiones contaminantes.

Con el compromiso de disminuir la emanación de carbono por unidad de PIB en un 30% al 2030, de acuerdo a la ratificación de Chile en el Acuerdo de París, durante el 2014 la Reforma Tributaria creó el impuesto a las emisiones de carbono para empresas termoeléctricas. Dicho “impuesto verde” impone un pago de 5 dólares por cada tonelada de CO2 emitida, medida positiva para reducir el impacto socio-ambiental, pero que, según expertos, implementada de manera errada.

El economista de la Pontificia Universidad Católica e investigador del Instituto Sistemas Complejos de Ingeniería (ISCI), Juan Pablo Montero, señala que para cumplir el acuerdo internacional, el impuesto tiene que ser 5 veces más alto, “el impuesto actual tiene que ser de 25 a 30 dólares por toneladas. El impuesto actual responde más bien a la recaudación de impuestos que a política climática”.

En el país, sólo un 20% de las emisiones de CO2 están reguladas por sistemas de precios, ya sea por impuestos directos o por mercado de bono de carbono. El académico que participó en el Informe del Panel Intergubernamental de Cambio Climático de la ONU, explica: “hay que lograr que el que está contaminando esté pagando en todo momento del despacho. Hoy los costos de estas emisiones se prorratean entre las distintas unidades, incluso, empresas que no contaminan tienen que pagar una parte y eso hay que eliminarlo”.

En el primer año de implementación, las empresas no-contaminantes pagaron 5 mil millones de pesos, equivalente a un 4,75% del total recaudado. Por otro lado, en el 2017 el balance del impuesto pagado por las termoeléctricas fue de 110 mil millones aproximado, y la compensación bordeó los 16 mil millones, siendo equivalente a un 15% de compensaciones. Montero sostiene que la implementación del impuesto “introduce distorsiones innecesarias”.

Actualmente, el investigador está desarrollando investigaciones en el sector eléctrico y de transporte. “El desafío es mirar el nivel de impuesto que se requiere para lograr una reducción sustantiva en el sector eléctrico en el 2030, que es cuando tiene que cumplirse el Acuerdo de París”. A su vez, propuso una iniciativa que construye a partir de una restricción vehicular bien diseñada que evite la compra de un segundo auto: “queremos no sólo reducir las emisiones de carbono, sino que también las externalidades locales como la congestión y contaminación local (monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno, partículas) todas en una sola política de restricción vehicular bien diseñada”.