Espacios diseñados para que niños crezcan fuertes y seguros

Espacios diseñados para que niños crezcan fuertes y seguros

En casi toda la atención primaria de salud de la red asistencial de O’Higgins, excepto Requínoa, Palmilla y Pichidegua, cuentan con Sala de Estimulación. Es el caso de Rengo, donde Patricia Garrido, Educadora de Párvulo, está a cargo de la sala de estimulación temprana del Centro de Salud Familiar (Cesfam) de Rosario, lugar donde llegan los padres con la finalidad que sus hijos mejoren sus habilidades, como así también en su desarrollo físico, mental y relacional.

Entre los grandes beneficios de estos espacios -explicó la profesional- se encuentra la estimulación por la curiosidad y la observación del niño; estimula su proceso de aprendizaje a nivel psicomotriz e intelectual; potencia y desarrolla las funciones de su cerebro; ayuda a identificar y a solucionar trastornos, como los derivados del lenguaje o la memoria; estimula el lado afectivo y sensible, y finalmente favorece su proceso natural de maduración.

Este significativo y trascendental trabajo que se realiza con los niños y niñas tiene un alcance y un nivel de compromiso único, porque existe la convicción de lo importante que es la estimulación en los primeros años de vida. Es así que la profesional Patricia  Garrido divide su trabajo en el Cesfam de Rosario y recorre las postas de Lo de Lobos, Esmeralda, Cerrillos, Popeta y Lo Cartagena con el único objetivo de atender a los más pequeños, ya que todo estímulo que se le brinde servirá como base para su desarrollo en las etapas futuras. Esta misma dinámica se repite en las otras comunas de la región de O’Higgins.

Los primeros años la estimulación temprana va entregando  y desarrollando confianza, seguridad y autonomía. Estas acciones van a permitir el desarrollo de la coordinación motora, empezando por el fortalecimiento de los miembros del cuerpo y continuando con la madurez del tono muscular, favoreciendo con esto la movilidad y flexibilidad de los músculos, al mismo tiempo ayudará a desarrollar una mejor capacidad respiratoria, digestiva y circulatoria del cuerpo.

Otro de los beneficios que se obtienen a través de la estimulación temprana, es el desarrollo y el fortalecimiento de los cinco sentidos y la percepción.

La Médico Encargada del Programa de Apoyo al Desarrollo Biopsicosocial (PADBP) del Servicio de Salud O’Higgins, María Mella, destaca que en la infancia se establecen las bases fisiológicas de las funciones cerebrales que determinarán su capacidad de aprendizaje, su inteligencia emocional y su capacidad de establecer relaciones sociales sólidas y constructivas, con sus semejantes.

Crianza positiva
La Educadora de Párvulo Patricia Garrido es enfática en manifestar que su trabajo cuenta con el respaldo de la dirección de su Cesfam, Giannina Fortini, y junto al equipo de profesionales PADBP, han organizado diversas buenas prácticas, que han marcado pauta en el sector salud, como por ejemplo la maratón de gateo.

La estimulación temprana -puntualiza la profesional- está basada en  un conjunto de ejercicios, juegos y otras actividades que se les brinda a los niños y niñas de manera repetitiva desde sus primeros años de vida.

El plan de trabajo que se organiza en conjunto con la madre, padre o cuidador principal al ingreso a Sala de Estimulación, consiste en que la educadora enseña a estos adultos como estimular al niño acorde a la edad de desarrollo en que se encuentra y de ese modo luego va acompañando en cada sesión los progresos y agregando otros ejercicios que los padres puedan realizar con el pequeño.

Por tanto la tarea de la sala de estimulación es educar a los padres y con ello se logra “recuperar” al nivel esperado al 80% de los niños/as con desarrollo psicomotor alterado y se identifica entonces a un 20% que no se recupera porque son portadores de patologías que requieren un nivel de mayor complejidad atendidos por especialistas que hagan un diagnóstico integral y elaboren un plan terapéutico eficaz.

Un apoyo permanente
Catalina González llega a los controles en forma puntual con su hijo David Acevedo, de tan sólo 6 meses, a la posta de Lo de Lobos. En estos cortos meses ha experimentado importantes avances. La madre del pequeño ha encontrado en las salas de estimulación un apoyo significativo, “con la tía voy aprendiendo técnicas nuevas que voy realizando en mi casa, y me doy cuenta como mi hijo va aprendiendo. Estoy agradecida del apoyo, y como me van orientando para hacer cosas en la casa y que mi hijo avance”.

En el Cesfam de Rosario encontramos a Gaspar López de 1 año 3 meses, junto a su madre Mabel Valencia, quien ha encontrado en estos espacios respuestas a temas de la crianza, “acá Gaspar ha aprendido muchas cosas a través del juego, pero también yo he aprendido en que fijarme, que darle más atención, como estimularlo, entre otras cosas más”.