SAG realiza fiscalización en Feria de Animales de San Fernando y lugares de expendio de carnes

Fiscalizan Feria de Animales y lugares de venta de carnes

Con el objetivo verificar el nivel de cumplimiento de las distintas normativas en ferias, mataderos, carnicerías y supermercados de la región, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) continuó las acciones fiscalizadoras en el marco de la celebración de Fiestas Patrias.

La visita inspectiva comenzó en la Feria de Animales de San Fernando y continuó en carnicerías y supermercados de la capital colchagüina. Durante la actividad, se verificó que los centros de expendio cumplieran con lo establecido en la Ley de la Carne N°19.162.

El Ministerio de Agricultura, a través del SAG, trabaja de manera permanente para garantizar que las carnes que los chilenos compran estén correctamente tipificadas, así como vela para que en los recintos feriales se cumpla la normativa asociada a trazabilidad sanitaria y bienestar animal. Durante estas fechas, sin embargo, se incrementan las fiscalizaciones que tanto el SAG como el Ministerio de Salud realizan.

“La Ley de la Carne establece un sistema obligatorio de clasificación de ganado, tipificación y nomenclatura de sus carnes y regula el funcionamiento de mataderos, frigoríficos y establecimientos de la industria cárnica. En este sentido, el SAG es el organismo encargado de la fiscalización de la procedencia de la carne, tanto nacional como importada, la supervisión de las entidades de certificación en las plantas faenadoras, la nomenclatura de los cortes y la tipificación de éstas”, sostuvo Sotomayor.

Las sanciones por incumplimiento de la Ley de Carnes pueden ir desde 1 a 100 UTM, es decir, pueden superar los cuatro millones de pesos, también arriesgando el centro de expendio la clausura del local en casos de reincidencia. El monto de la multa va asociado a la gravedad del incumplimiento detectado.

La principal causa por la cual se cursan infracciones a nivel de los locales de expendio es el cambio de categoría, es decir, se ofrece a la venta una categoría distinta a la que fue tipificada, lo que constituye un fraude al consumidor. “Que no le pasen gato por liebre, la mejor forma de asegurar la calidad e inocuidad de la carne es comprar en el comercio establecido y verificar el etiquetado de los productos”, finalizó el directivo.