Investigadores de México y la Universidad de Chile visitan ensayos de quínoa en INIA Hidango

Investigadores de México y la Universidad de Chile visitan ensayos de quínoa en INIA Hidango

La visita se desarrolló en el marco del programa de Mejoramiento Genético de Quínoa que lleva a cabo el Instituto de Investigaciones Agropecuarias, INIA y el proyecto “Fomento al cultivo y consumo de amaranto: Potenciación Chile-México”, que ejecuta la Facultad de Ciencias Agronómicas del área de producción de cultivos, de la Universidad de Chile, en conjunto con la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) de México.

Según explicó la investigadora y académica de la U. de Chile, Cecilia Baginsky, directora del proyecto Amaranto en Chile, el objetivo de esta visita es “ver el trabajo que el INIA está realizando en Quínoa, que es un cultivo muy similar al Amaranto y la idea es aunar esfuerzos, en cuanto a lo que nosotros, como investigadores, podemos aprender del manejo agronómico de la Quínoa e incorporarlo al cultivo del Amaranto. Y lo mismo con la experiencia que nosotros, tanto los especialistas mexicanos como los chilenos, podamos aportar desde el punto de vista de nuestro cultivo, hacia la quínoa. El intercambio de conocimientos y experiencias nos permitirá avanzar más rápido en la investigación de ambos cultivos”.

En tanto, el doctor Christian Alfaro, investigador de INIA Rayentué, señaló que “esta visita es muy enriquecedora, toda vez que la Quínoa y el Amaranto son especies ancestrales de alto valor nutricional, con un manejo agronómico muy similar y presentan una alta capacidad para tolerar condiciones de estrés hídrico, Entonces intercambiar experiencias con lo colegas extranjeros y chilenos que potencien ambas investigaciones, para nosotros es muy importante”.

Cabe señalar el amaranto es un vegetal que forma parte de la dieta ancestral de los aztecas. Y el proyecto “Fomento al cultivo y consumo de amaranto: Potenciación Chile-México”, que cuenta con el financiamiento de la Agencia de Cooperación para el Desarrollo (AGCID Chile), busca otorgar nuevas alternativas de alimentos saludables a la comunidad escolar, junto a otras iniciativas de consumo en la población en general.

Asimismo, la doctora en Ciencias, Hirán Moran Bañuelos, directora del proyecto desde México, indicó: “Tenemos un compromiso muy fuerte con el desarrollo de este proyecto que nos ayuda a preservar un vegetal milenario con características nutricionales muy importantes y agradecemos a Chile que se haya interesado en este cultivo milenario. Nos sentimos orgullosos de eso y a la vez comprometidos porque hay una responsabilidad muy fuerte para seguir conservando nuestros cultivos tradicionales como el amaranto”.

El Amaranto es similar a la quínoa, con plantas que puede alcanzar tres metros de altura, tiene una inflorescencia llamada panoja, compuesta por numerosas flores que darán origen a las semillas, que representan el principal producto de esta planta. Se la describe como un “pseudo cereal” porque presenta granos con características similares a las de los cereales, ya que son ricos en carbohidratos, pero botánicamente no lo es pues pertenece a la familia de las dicotiledóneas -plantas de hoja ancha- y cuyas propiedades nutricionales son similares a las leguminosas, pues son ricas en proteínas.