Leonardo Fuentes asume como nuevo seremi de Educación de OHiggins

“Las posibilidades de reubicación están disponibles”

Ante el desalojo efectuado en la escuela de lenguaje “Saberes” de Rancagua, el seremi de Educación, Leonado Fuentes, informó que lamenta la situación que afecta a los apoderados del establecimiento y reitera el ofrecimiento de trabajar en conjunto para lograr la pronta reubicación de los 65 alumnos que allí estudian.

A la vez, insiste que, por tratarse de un asunto entre privados, el Mineduc no cuenta con facultades que reviertan la resolución judicial.

El hecho ya estaba en conocimiento de la autoridad, quien – tal como se señaló anteriormente – ofreció la posibilidad de reubicar a la totalidad de prescolares en otros establecimientos que atiendan las necesidades educativas especiales que éstos requieren. No obstante, padres y apoderados insisten en que se dé continuidad en el mismo lugar, opción que lamentablemente no es factible.

“Al ser un conflicto entre privados, como servicio no podemos intervenir del modo que la comunidad educativa nos ha planteado. Nuestro foco es velar por la educación de los niños y para esto, se les ofreció a las familias reubicar a los alumnos en otros establecimientos con las mismas características de su actual escuela.

Empatizamos con los padres y hemos puesto a su disposición toda la colaboración para que los niños no pierdan clases y puedan continuar con su proceso educativo en un nuevo establecimiento”, manifestó el seremi de Educación, Leonardo Fuentes.

Asimismo, la autoridad informa que el sostenedor de la escuela de lenguaje en cuestión, ya ha sido fiscalizado por la Superintendencia de Educación, lo cual dio curso a un proceso que puede terminar con su Reconocimiento Oficial.

Situación judicial
El día 12 de enero del presente año, Alimentos Perla Oriental presenta demanda ante el segundo juzgado civil de Rancagua a la Sociedad Educacional Saberes.

Esta demanda es de desahucio judicial debido a que la demandada adquirió el inmueble y el sostenedor fue notificado de ello con fecha 1 de noviembre de 2016, llegando a un acuerdo que desalojaría el inmueble el 31 de diciembre de 2017, lo cual no fue cumplido y da pie para realizar el desalojo.

Dicho contrato de arriendo se realizó por 5 años prorrogables, a contar del 1 de enero de 2010; mientras que la prórroga del contrato era por igual periodo; sin embargo, existe una cláusula de que, en caso de necesidad justificada, se puede poner término unilateralmente por parte del arrendador y por causa justificada al contrato; sea que esté corriendo el plazo de vigencia original o la prórroga, solo debiendo respetar la fecha 31 de diciembre de cada año por el término del año escolar.

Finalmente, se citó por sentencia el 7 de marzo de 2018 y se dio lugar a lo solicitado por la demanda, notificándose la sentencia por parte del juzgado con fecha 9 de marzo del 2018.