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Femicidio Frustrado en San Fernando: 8 años de presidio mayor en su grado mínimo

Por unanimidad fue sentenciado  José Araneda González a la pena efectiva de 8 años de presidio mayor en su grado mínimo  como autor del delito de femicidio en grado de ejecución tentado, contra su ex conviviente  A.P.D., situación de violencia que ocurrió el 7 de septiembre del año pasado, en la comuna de San Fernando y en la que Sernameg O’Higgins además del Ministerio Público, fue interviniente en este proceso querellándose por este delito, a través de  Lisette Salgado López, Abogada Encargada Regional de Femicidios y Violencia Extrema.

En el alegato de cierre se logró acreditar no sólo los hechos de violencia ocurridos ese día, sino que también el historial de violencia que sufrió la víctima y sus cinco hijos durante el tiempo de convivencia como familia (29 años). Durante el juicio oral, las declaraciones de los carabineros, la víctima y su hija, de la pareja de ésta y de los resultados de las pericias criminalísticas y químicas se pudo estimar que además de insultarla y amenazarla de muerte, roció su cuerpo con bencina y también las dependencias del departamento. Los testimonios también dan cuenta que de no ser por la intervención de la familia y la llegada oportuna de Carabineros, el desenlace hubiese sido fatal.

Frente a este caso y el veredicto condenatorio, la abogada Lisette Salgado, señala que “lo relevante del fallo es que se acreditó, más allá de toda duda razonable, la intención directa de terminar con la vida de la víctima por parte del condenado”;  sin dejar  lugar a dudas que se trata de un hecho extremo de violencia de género, agregó la profesional.

En tanto, la directora regional (s) de SernamEG, María Francisca Baeza  agregó que este fallo constituye un precedente para casos similares en los que se cuestiona el dolo homicida, por lo que “el pronunciamiento del Tribunal de Juicio Oral de San Fernando, se ajusta a los mandatos legales respecto a sancionar con penas ejemplificadoras los casos de violencia cometidos a mujeres y que este tipo de agresiones en las relaciones de pareja o exparejas, nos debe interpelar como sociedad, poniendo siempre el énfasis en relaciones basadas en el respeto y colaboración, creyendo firmemente, que todas las mujeres estamos llamadas a vivir una vida sin violencia por derechos propio”.