Cámara de diputados respalda idea del diputado Schalper que busca entregar subsidio a hijos de mujeres asesinadas

Cámara de diputados respalda idea del diputado Schalper que busca entregar subsidio a hijos de mujeres asesinadas

El diputado de Renovación Nacional (RN) Diego Schalper presentó en Noviembre del año  pasado  un proyecto de ley que busca amparar a los hijos de mujeres que hayan sido asesinadas por sus parejas.  Meses más tarde esa  sugerencia es  aprobada por unanimidad en la Cámara Baja.

La petición establece que, a través del Ministerio de la Mujer y Equidad de Género, del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos y del Ministerio de Desarrollo Social se elabore una iniciativa que considere la fijación de un monto mensual de subsidio estatal a niños, niñas y adolescentes cuyos padres sean condenados por el parricidio o femicidio de su otro padre o madre. De la misma manera, contempla la creación de un sistema de tuición cautelar preferente para ciertos parientes, a efectos de generar una rápida contención de los menores de edad afectados, así como la constitución de un protocolo de rango legal, que contemple, al menos, la asistencia psicológica y defensa legal para los menores de edad, afectados por el parricidio o femicidio de sus padres.

“Los niños, niñas y adolescentes quedan desamparados en los casos en que se comete un femicidio o parricidio y el autor termina en la cárcel. ¿Qué sucede con esos niños que quedan en el más absoluto desamparo?”, cuestionó el diputado Schalper mientras presentaba el proyecto.

Schalper añadió que “nos interesaba presentarlo porque el lugar en donde tienen que nacer estas iniciativas transversales y con apoyo de distintos partidos es en el Congreso Nacional, para que después el Gobierno los haga propios”.

El proyecto fue patrocinado por los diputados Catalina Pérez (RD), Emilio Nuyado (PS), Carolina MArzán (PPD), Johanna Pérez (DC) y María José Hoffman (UDI). Además contó con el apoyo de Érika Figueroa y Gerardo Castillo, padres de Julia Castillo Figueroa, mujer que fue asesinada por su pareja en 2016 y que dejó dos niños, quienes estaban al cuidado de sus abuelos maternos.

“Es lo que necesitamos no solo para mis niños, sino que para todos esos niños que quedan sin nadie que los apoye, porque en el momento están todos, pero pasan los años y se quedan sin nadie que los ayude”, dijo Érika Figueroa.