Hospital de Pichilemu realiza un acompañamiento al paciente terminal y su familia

Hospital de Pichilemu realiza un acompañamiento al paciente terminal y su familia

No existe una forma única de vivir un duelo. Es un proceso individual que involucra diferentes emociones, las que ayudarán a que la persona acepte la pérdida de un ser querido. Se trata de un proceso doloroso, pero normal de elaboración de una pérdida, tendiente a la adaptación y armonización de nuestra situación interna y externa frente a una nueva realidad.

Pero, ¿qué pasa con el duelo en familiares de pacientes terminales? Precisamente ese fue el tema de la charla que organizó el equipo del programa de Alivio al dolor, del Hospital de Pichilemu, para los familiares de los pacientes en fase terminal.

Al respecto, la sicóloga del Hospital de Pichilemu, Andrea Vallejos, aclaró lo que significa vivir el denominado duelo anticipado. Es decir un duelo que se produce antes de la pérdida real. “En muchos casos la muerte es algo que ya se conoce de antemano y durante este periodo el potencial superviviente empieza las tareas del duelo así como a experimentar las diferentes respuestas emocionales. Tiene que ver con tomar conciencia y aceptación de que la persona va a morir. Reconocer que puede haber una variedad de sentimientos asociados a la pérdida anticipada. Acomodarse a un medio en el que el fallecido esté ausente”.

La profesional explicó que no existe un método de superación de un duelo anticipado. “Se trata de hacer lo mejor posible todos los días. La persona que esté pasando por una situación, donde la muerte de un ser querido es evidente, debe enfocarse en el día a día”.

La sicóloga instó a todos quienes estén pasando por una situación familiar a buscar ayuda. “Son muy pocas las personas que se preparan para vivir una situación de estas características, pero siempre será mejor que, tanto los pacientes como sus familias, reciban un apoyo sicológico, ya que todas las personas vivimos este proceso de manera diferente”.

Cómo continuar con la vida

  • Cuídese usted y a su familia. Comer bien, hacer ejercicio y descansar le ayudará a superar cada día y a seguir adelante.
  • Ayude a otras personas que también lidian con la pérdida. Al ayudar a los demás, se sentirá mejor usted también. Compartir anécdotas sobre los difuntos puede ayudar a todos a lidiar con la pérdida.
  • Rememore y celebre la vida de su ser querido. Puede hacer un donativo a la entidad benéfica predilecta del difunto, enmarcar fotos de momentos felices que vivieron juntos, plantar un jardín en su memoria. La elección es suya sólo usted sabe cuál es la forma más significativa de honrar esa relación única.