Obesidad, un análisis desde la salud mental

Obesidad, un análisis desde la salud mental

“Lamentablemente en nuestro país, las estadísticas muestran un aumento en los trastornos alimentarios. Según un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el 34,4% de la población chilena mayor de 15 años presenta altos índices de obesidad. Según la Encuesta Nacional de Salud 2016-2017, la mayor prevalencia de sobrepeso y obesidad se concentra en el rango etario que va desde los 30 a los 64 años. Por lo tanto, son temáticas de gran importancia si pensamos a nivel país”.

Así lo señaló la psicoanalista y docente Daniela Carrasco Dell´Aquila, editora del libro “Cuerpo y Clínica Psicoanalítica Actual”, durante su intervención en la VI jornada de Salud Mental, realizada en el Hospital de Marchigüe.

Este tipo de Jornadas y sus temas desarrollados han sido destacados durante el año 2019 como buenas prácticas en salud, siendo en esta ocasión versada sobre la obesidad, trastornos alimentarios y enfermedades psicosomáticas.

En la ocasión, la profesional, quien además es directora del Diplomado Psicosomática (UDP), abordó los aportes de la salud mental a las distintas disciplinas de la salud, en la búsqueda un tratamiento integral y multidisciplinario a estas problemáticas.

Desde su perspectiva, ¿cómo están siendo abordados los problemas de salud como la obesidad?

-Se tiende a reproducir viejos esquemas de atención a los consultantes, donde se privilegia la mirada del especialista sobre una mirada integradora, multidisciplinaria, por lo que la mayoría de las veces se realizan tratamientos parciales, donde sólo se toma uno de los aspectos que patologías como estas, que son multifactoriales en su etiología, requieren también de un abordaje interdisciplinario.

¿Cuál es la relación entre obesidad, trastornos de la conducta alimentaria y la salud mental?

-La relación está determinada por la unidad que conforma el sujeto que presenta esta alteración, donde lo que aparece y se expresa en el soma tiene relación directa con lo que ocurre en su psique.

Concebir un sujeto escindido es convertir en iatrogénico cualquier tratamiento, sólo el abordaje integrado en redes puede tener un mejor resultado.

¿Qué podría recomendarles a los profesionales de otras áreas de la salud para el abordaje de la obesidad?

-Primero que nada, que sea un abordaje multi e interdisciplinario, donde el equipo de profesionales logre desarrollar un discurso y una mirada del sujeto que se complemente, es decir que respetando las diferencias inevitables que entrega cada disciplina en forma separada se pueda entretejer un abordaje que se centre tanto en la integridad de ese ser humano como en su singularidad.

La clínica recomendada debería integrar este último punto de vista para concebir este abordaje caso a caso donde cada disciplina tiene mucho que aportar.

Se dice frecuentemente que en la obesidad disminuir de peso reviste una gran dificultad, ¿qué recomendaciones podrían entregarse al respecto?

-Según mi experiencia, el cambio se da cuando la persona logra comprender el sentido más profundo que puede estar representando su síntoma.

Concebir el síntoma que en este caso podría ser el sobrepeso como un grito que el cuerpo realiza para lograr la salud, nos ubica en una escucha donde podemos abrir el camino a nuevas alternativas que representen verdaderas soluciones a los conflictos que pueden estar en la base de esta obesidad.

Si la indicación y el abordaje sólo se quedan en aspectos cognitivos o conductuales lo más probable es que el tratamiento dé resultados parciales y/o transitorios, en cambio apostar a un cambio que se mantenga en el tiempo y dé solución al verdadero malestar necesariamente debe considerar entre otros aspectos los factores, los determinantes, las circunstancias de esa historia de vida, de ese sujeto en particular.

¿Cuáles son las posibilidades que otorga la perspectiva psicosomática en psicoanálisis para tratar problemáticas como la obesidad y los trastornos de la conducta alimentaria?

-La psicosomática psicoanalítica concibe a un sujeto que se apodera de un cuerpo para lograr habitarlo biológica y psicológicamente. Se convierte en una posibilidad de desarrollar una escucha y una mirada que dé cuenta de un sujeto histórico, donde todo lo vivido ha dejado huellas cual verdaderos tatuajes en su cuerpo y en su psique.

Nos abre a la posibilidad de entender los niveles de simbolismo con que se maneja ese paciente, para  facilitarle la escucha de sus palabras y de sus gestos, de esta manera transformamos la pasividad del “paciente” en actividad donde él como nadie puede encontrar las respuestas a sus conflictos, pero para ello muchas veces debemos descentrar el síntoma,  o sea “hacerlo hablar” para que en ese “lenguajear” surja lo no dicho pero gritado en el cuerpo.

Para finalizar, ¿qué le gustaría trasmitirle a la Unidad de Salud Mental del Hospital de Marchigüe y a los asistentes a la jornada?

-Quisiera agradecer, y trasmitirles mi enorme respeto por el trabajo que realizan, que no es nada fácil, pero que lo realizan con la convicción que es el camino para llegar a mejorar la calidad de vida de tantas personas, y que éste no es otro que trabajar en forma integrada y siempre abiertos a nuevos aprendizajes ya que el saber es siempre parcial y perfectible.