Pichilemu y los médicos que optaron por un hospital frente al mar

Pichilemu y los médicos que optaron por un hospital frente al mar

Llegaron el primero de abril a Pichilemu, luego de su recibimiento en la Dirección de Servicio, casi de noche y a primera hora del día siguiente ya estaban haciendo las rondas de los pacientes hospitalizados y atendiendo sus primeras consultas médicas y dentales. Son los cinco profesionales en Etapa de Destinación y Formación (EDF) que se incorporaron al Hospital de Pichilemu, para atender a los habitantes del principal balneario de la Región.

Los médicos Andrés Fuentealba, Rodrigo Martínez, Felipe Avendaño y Alejandro Cerda, junto con la Médica Cirujana Dentista Marcela Rubio, optaron por esta plaza de destinación. Todos están contentos, porque es una de las mejores plazas de destinación, en cuanto al puntaje que otorga para postular a las becas de destinación, pero además se nota en ellos el deseo de compatibilizar esta etapa laboral con las relaciones familiares y de amistad lo cual se les hace más fácil estando en Pichilemu.

Coinciden en sus ganas de aportar a la salud pública y les preocupa el prestar la mejor atención a los pacientes, ya conocen de las dificultades y carencias con las que a veces deben realizar su labor profesional, pero su interés es crecer tanto en este ámbito como en lo personal y por ello postularon al concurso que realiza el Ministerio de Salud, el cual busca disminuir la brecha de médicos en zonas de nuestro país que están alejadas de los grandes centros urbano

En el caso de la Médica Marcela Rubio, su llegada a Pichilemu fue un cambio de plaza, pues ya se encontraba ejerciendo hace dos años como EDF en la comuna de Vicuña “pero quería volver a la Región y supe que se desocupaba una plaza en el Hospital de Pichilemu, ya que el colega tomó una beca y pensé que si no lo intentaba ahora, pudiera ser que para el próximo año ya no existiera la posibilidad, así que lo intenté y ni siquiera mi familia lo sabía, porque no quería que se hicieran ilusiones, pero todo salió bien y aquí estoy”.

Para el médico Andrés Fuentealba no es esta la primera vez que llega al Hospital de Pichilemu, porque en el año 2014 hizo su práctica de atención abierta en el establecimiento y como su ciudad de origen es Melipilla “y ya conocía la realidad del hospital , me quedaba relativamente cerca de mi familia y del punto de vista académico sabía que daba puntos y es una comuna donde tienes cosas por hacer decidí venirme porque si bien sabía que hay otras plazas mejores, en general quedaban muy aisladas y la verdad este es un período importante -entre los 25 y 30 años-  donde uno busca mezclar el trabajo con calidad de vida y tener la posibilidad de compartir también con las personas que uno quiere”.

Por su parte, Rodrigo Martínez tenía las cosas claras, aunque es de la comuna de Santiago quería un “un trabajo con distintos desafíos, hospitalizados, urgencia, no solo consulta de 8 a 5 durante 3 años, por lo cual descarté todo lo que no era un hospital (hay plazas de EDF en Cesfam de comunas grandes) y le di prioridad a los que no atendían partos y que estuvieran al sur de la cuarta región”. Su primera opción fue Villarrica, pero fue una de las primera plazas que se ocupó “Pichilemu era mi segunda opción, aunque nunca había venido tenía buenas referencias del hospital y además está cerca de Santiago, donde está mi familia mis amigos e incluso ya todo el mundo se invitó a mi casa y quieren que les mande mis turnos para ver cuando pueden venir a verme”.

Los médicos EDF postulan a un concurso nacional, donde de acuerdo a sus puntajes, que están estrechamente ligados a sus notas durante la carrera y otras actividades académicas, van siendo llamados a viva voz, de acuerdo al puntaje obtenido, y eligiendo sus establecimientos de destino. Para el doctor Alejandro Cerda, quien también es de Santiago, sus requisitos para la etapa de destinación “fueron super básicos, que el lugar de destinación fuera bonito y al cual mis amigos y familia quisieran ir a verme, cuando las plazas son muy lejos es difícil que te vayan a ver, yo quería algo un poco más al sur, pero el concurso estuvo un poco sanguinario y cuando dijeron Pichilemu dije que sí, de inmediato, porque así podían venirme a ver”.

En el caso del profesional Felipe Avendaño, a pesar de ser rancagüino no estaba dentro de sus opciones quedarse en la región “la verdad es que quería irme al sur, no porque no me gustara Pichilemu, sino porque pensé que no iba estar el cupo cuando me tocara ser llamado, pero las plazas del sur del país fueron las primeras en irse y cuando estaba parado Pichilemu todavía tenía cupo así que me decidí en ese momento, la verdad es que estoy muy contento porque sé que puedo ser un aporte en esta comuna”.

Todos están ya acomodados y muchos aprovecharon los días anteriores al ingreso para ver sus alojamientos para los próximos 3 a 6 años, que es lo que duran las destinaciones para los médicos generales de zona. En su primer día hicieron también la inducción para el uso de los sistemas computacionales de atención de pacientes y ficha clínica en el servicio de urgencia y la atención ambulatoria, pero el objetivo de su llegada se cumplió a cabalidad, ya tenían pacientes que esperaban su atención y que con muy buena disposición recibieron a los profesionales que estarán a cargo de su salud por los próximos años.