Por negligencia médica se querellan contra centro médico de Rancagua

Al mediodía de este jueves 2 de mayo, los hijos y familiares de la señora Delicia Martínez, en compañía de su abogado, Gabriel Díaz, y del parlamentario por O´Higgins y expresidente de la Comisión de Salud de la Cámara, Juan Luis Castro, llegaron hasta el Tribunal de Garantía de Rancagua. Lo anterior, con el propósito de ingresar una querella por presuntas negligencias médicas.

«Estamos presentando una querella por cuasi delito de homicidio, por los lamentables hechos que terminaron con el deceso de la señora Delicia Martínez», dijo el abogado Gabriel Díaz, detallando que «junto con la querella, estamos pidiendo una serie de diligencias investigativas para aclarar las circunstancias del deceso y determinar las responsabilidades».

Díaz, detalló que «estamos dirigiendo esto, en primer lugar, contra el equipo médico que estuvo a cargo de la primera intervención» además queremos esclarecer «una serie de negligencias que tienen que ver con falta de información, con no haber cambiado los procedentitos, y lo que hemos detectado, es que finalmente esta ciudadana terminó muriendo de a poco, porque no fue debidamente atendida por la institución hospitalaria».

Para el médico y diputado por O´Higgins, Juan Luis Castro, se trata de «un cáncer extirpado, yo diría tempranamente al colon y recto, sin embargo, después hay una seguidilla de hechos en los cuales, son más bien las infecciones las que terminan con la vida de esta mujer».

Para Castro, «las infecciones pueden ocurrir en un hospital o clínica, lo que no puede ocurrir es que haya un descontrol de esas infecciones que no son debidamente atacadas» menos aún no informar de ello a «los familiares para que sepan exactamente el punto en que se encuentra la evolución de la enfermedad».

En ese mismo sentido, el Parlamentario por O´Higgins, acusó que «la familia no recibió una explicación, ni información, ni se les preguntó si querían que se abandonara a la paciente» más bien «se les comunicó que ya estaba abandonada y que no había nada más que hacer. Pero nunca se les pidió la autorización para suspender las medidas terapéuticas, pese a que no era el cáncer el motivo del desenlace final».

Ricardo Gutiérrez, hijo de la víctima, señala que «recordar ha sido un tema muy doloroso. Después que tuvimos acceso a la ficha médica de mi madre más doloroso aún, porque nos enteramos de cosas que no teníamos idea».

Gutiérrez, detalló que «por ejemplo, para poder meterla a los aseos quirúrgicos tenían que enviarla en ayuna. Pasaba dos días sin comer, la derivaban a la UCI, después a la UTI, sin tratamiento», detallando que «nosotros nos enteramos de todo eso en la ficha médica».

«Nos decían que ella estaba bien, que su proceso era lento por el tipo de operación, pero nunca nos dijeron que este iba a tener un desenlace fatal. A mi mamá siempre le dijeron que si ella se operaba iba a quedar bien, y que iba a tener un buen proyecto de vida, pero el resultado fue diferente», dijo para concluir, Ricardo Gutiérrez.