Seremi de Salud entrega recomendaciones sanitarias por la compra de juguetes

Seremi de Salud entrega recomendaciones sanitarias por la compra de juguetes

A una semana de la celebración de Navidad la Seremi de Salud O’Higgins a través de su Departamento de Acción Sanitaria ya comenzaron a potenciar las visitas a los lugares que venden juguetes en todas las comunas de la región, llevando hasta la fecha más de 50 fiscalizaciones y 3 sumarios, con la finalidad de evitar accidentes en los niños y así pasar una celebración de la mejor forma posible.

En el centro de Rancagua, además de la fiscalización, el jefe de la cartera de salud regional, Dr. Rafael Borgoño, entregó diversas recomendaciones a los medios de comunicación, las cuales se basan principalmente en comprar en lugares autorizados y fijarse en los rótulos de los juguetes, y así los padres puedan identificar si son o no apropiados para la edad de los menores.

“Nuestro rol es proteger la salud de las personas, siendo eje relevante para el Gobierno. Es importante que los padres se fijen en las etiquetas, por ejemplo: Advertencia, no apropiado para niños menores de 3 años o también: Advertencia, se debe utilizar bajo la vigilancia de un adulto, esto debido a que puede contener partes pequeñas que un niño podría inhalar o ingerir”. Puntualizó el Dr. Borgoño.

“Por ejemplo encontramos en una tienda más de mil quinientas cajas de legos sin etiquetar, con partes pequeñas, por lo mismo los administradores del local tuvieron que sacarlos del punto de venta, para poder etiquetarlos en forma correcta y en unas horas más serán visitados nuevamente por nuestros fiscalizadores para comprobar que esté todo en orden”. Agregó el seremi de Salud.

Por otro lado, la autoridad sanitaria recomienda que los padres eliminen partes y embalajes que puedan presentar riesgo de estrangulamiento, asfixia o corte para los niños. También los juguetes ideados para transportar o soportar a un niño por el agua, siempre deben ser utilizados bajo la supervisión de un adulto.

Cabe mencionar que el etiquetado debe estar en español, indicando la procedencia u origen del producto, indicar si es apropiado para la edad del niño, entre otras cosas. Esto principalmente por los riesgos de asfixia u otros factores de peligro.