Una buena salud bucal consiste en tomar la responsabilidad de uno mismo

Una buena salud bucal consiste en tomar la responsabilidad de uno mismo

La salud bucal es una de las prioridades de salud en el país, y lo cierto es que con el tiempo las orientaciones programáticas respecto a esta temática han ido cambiando, actualmente los esfuerzos del Ministerio de Salud están orientados a la prevención y promoción.

Un ejemplo de este trabajo es el efectuado en el Hospital de Lolol, donde la odontóloga Josefa Valdivieso Sastre entregó consejos para mantener una buena salud bucal y evitar la aparición de caries.

La principal patología que se puede generar en la boca son las caries, las cuáles son definidas por la profesional como “una enfermedad que es crónica y no transmisible, esto quiere decir que es una enfermedad que se va desarrollando a través del tiempo y por la permanencia de ciertos hábitos que la perpetúan. Es no transmisible, descartando que las bacterias de la boca se puedan transmitir a otra persona y provocar esta enfermedad”.

Entre los factores de riesgos que pueden provocar las caries la profesional menciona “la falta de higiene bucal o comidas altas en azúcares” y cómo factores protectores tenemos “la saliva y el uso de pastas fluorales”, explica la dentista.

Asimismo, Josefa indica que “nuestro enfoque debe centrarse en el control de estos factores y no en el tratamiento de la lesión de caries, que en el fondo es un signo de destrucción por esta enfermedad. La enfermedad no es la carie en sí, sino que el desequilibrio entre factores”.

Respecto a las características de las caries, la funcionaria del Hospital de Lolol la describe como “una enfermedad altamente prevalente, prácticamente el 100% de los adultos tiene caries y la severidad también aumenta con la edad. Entonces vemos personas adultas con una enfermedad tan descontrolada y con consecuencias tan graves que deben someterse a tratamientos de conducto o más extremos, como es el sacar el diente, también conocido como extracción”.

Para combatir ésto, la prevención es clave, pero la dentista precisa que “nuestro deber como odontólogos es educar, pero el deber principal lo tiene el paciente. Si él sigue los consejos y recomendaciones puede mantener estos factores bajo control. Por eso es súper importante los programas ministeriales que se están implementando actualmente como el “Programa 0” que parte de los seis meses, cuando recién a los chiquititos le están saliendo los primeros dientes, en donde se les enseñan hábitos a los papás para controlarlos”.

Una buena salud bucal consiste en tomar la responsabilidad de uno mismo

Josefa nos detalla las distintas acciones que debemos realizar para mantener nuestra boca saludable. “El mayor aliado es el cepillo y la pasta, se ha comprobado que las pastas deben tener mil partes por millón de flúor, lo que sale indicado en los envases. A mayor concentración, mayor es la capacidad para prevenir lesiones, por lo general las patas de adulto tiene más de mil, con las que hay que tener cuidado son con las pastas de niños, a partir de los dos años ya pueden utilizar pastas con mil partes por millón. Lo importante en los niños es la cantidad que uno coloca en su cepillo. A los dos años, colocar en la punta del cepillo la mitad de un granito de arroz, cuando sepan escupir podemos colocar un granito y a partir de los 6 años del porte de una arveja”, sostiene la odontóloga.

Asimismo la profesional detalla que “el cepillado debe ser al menos dos veces al día, en la mañana y en la noche, siendo el más importante el de la noche y sí o sí con pasta dental. Respecto al uso del cepillo, apenas salga el primer diente ya puedes usar uno, considerar el tamaño de la cabeza del cepillo, que sea en proporción a la boca, fijarse en que sean siempre cepillos suaves, ya que los medianos o duros provocan una abrasión del esmalte y siempre usar pasta de dientes”.

También existen complementos del cepillado como la seda dental y el enjuague bucal los cuáles, según la odontóloga, cuentan con un distinto nivel de efectividad. “El uso de la seda dental es muy importante, puesto que la seda dental llega a zonas donde el cepillo no, que son los espacios entre los dientes. Es importante tener en cuenta la forma del uso porque puedes dañarte la encía, debes recibir educación de un odontólogo para uso. Los enjuagues bucales en cambio, los que se venden en supermercados o farmacias que no necesitan la indicación del dentista son de uso cosmético, no tienen un mayor impacto. Otros que si son efectivos, son aquellos que tienen una alta concentración de flúor y que los odontólogos los recomendamos sólo en casos específicos”.

La alimentación también es importante. “Hay que controlar –dice la profesional- la ingesta de alimentos altos en azúcares como por ejemplo los dulces, sobre todo entre comidas y que estén mucho tiempo en la boca. Si te quieres comer un dulce, ojalá después de la comida y luego lavarte los dientes. Privilegiar siempre las frutas, verduras y evitar bebidas gaseosas, porque aparte de tener azúcares, son muy ácidas por el gas que tienen. Por lo que son doblemente malas”.

Nuestro organismo también genera factores protectores, así lo puntualiza Josefa indicando que “se debe dejar actuar la saliva, ya que esta tiene un ph que te ayuda a neutralizar la acidez de las comidas, para evitar que este ácido carcoma el esmalte. Después de comer, esperar una media hora para que la saliva haga su trabajo y luego lavarse los dientes, de lo contrario si juntas ácido más la abrasión del cepillo de dientes, también va a tener un efecto negativo”.

Cabe señalar que todas estas medidas deben ir acompañadas de controles odontológicos periódicos, inicialmente cada seis meses, dependiendo el riesgo cariogénico del mismo.

La profesional realiza una invitación a todos quienes viven en la comuna de Lolol y sus alrededores indicando que “nosotros en el hospital contamos con programas gratuitos GES para niños de seis años, para adultos mayores de 60 años en adelante y para embarazadas. Al igual que el GES de urgencia que quiere decir que dentro de 24 horas tu presentas algún cuadro doloroso o te pegaste y te rompiste un diente, entre otros casos. Para inscribirte sólo debes acercarte al SOME y acceder a una hora, generalmente hay bastante disponibilidad horaria, incluso tenemos atención los días sábados y para el resto de los pacientes se debe pedir consulta por morbilidad”.

Para terminar Josefa nos entrega una reflexión: “Una buena salud bucal consiste en tomar la responsabilidad de uno mismo”.