SimRapel, una estrategia para la gobernanza del agua en tiempos de cambio climático

SimRapel, una estrategia para la gobernanza del agua en tiempos de cambio climático

La fundación CSIRO Chile presentó esta semana en Rancagua “SimRapel, una modelación participativa para la Gobernanza del Agua”, una herramienta que busca apoyar la toma de decisiones informadas en la gestión hídrica de la cuenca de Rapel. SimRapel es la segunda etapa de este proyecto FIC y se apoya en un proceso de “participación transparente para construir y facilitar la gobernanza del agua en la Región”.

CSIRO Chile desarrolló previamente, en la primera parte de este proyecto de innovación, un plan de gestión integrada para la Cuenca Rapel, y ahora mostró los avances de la segunda etapa, expresado en el modelo SimRapel, para mejorar la gobernanza del agua, que une a los actores involucrados en la gestión de la cuenca con un grupo asesor de 15 actores locales relevantes para mejorar el gobierno del agua en Rapel.

Reducción del agua
El proceso participativo estableció una visión compartida entre todos los actores para el año 2050, y se identificaron 7 herramientas para mejorar la gestión integrada de los recursos, sometidos a una intensa presión con el déficit provocado por los cambios climáticos y por la demanda del agua prevista para los próximos años y decenios. Las previsiones científicas prevén una reducción de hasta el 30 por ciento de agua a fines del siglo.

“Nuestro objetivo para esta segunda etapa es generar un proceso de modelación de la cuenca desde cordillera a mar, viendo el accionar de la ciudadanía y de los sectores productivos con el fin de avanzar hacia una gobernanza del agua que sea colectiva”, explica Edmundo Claro, doctor en Economía de la Tierra de la universidad de Cambridge, y director del Programa de Investigación de Tierra y Agua de CSIRO Chile, que dirige este proyecto, financiado con un Fondo de Innovación a la Competitividad del gobierno regional.

Decisiones colectivas
La demanda del agua será mayor en todos los sectores, tanto productivos como de servicios. Frente a la disminución prevista de las lluvias, el escenario actual configura una situación que requiere de nuevas medidas para el hmanejo del agua, y “frente a esa situación es que se hace necesario tomar decisiones colectivas y lo más coordinadas posible entre los distintos actores. Desde el día uno, es un proyecto consultado con los actores que van a usar esta herramienta que va a responder a sus necesidades”, dice Claro.

Una de las entidades vinculadas al proyecto es la Federación de Juntas de Vigilancia de la VI región, cuya gerente Graciela Correa, explica el punto de vista de los regantes, uno de los usuarios relevantes del agua de la cuenca: “Estamos conscientes de las dificultades que nos imponen el cambio climático y las necesidades de uso del agua, tanto para actividades productivas como ambientales, escénicas, etc. Este nuevo trabajo con CSIRO nos permitirá conocer la disponibilidad y las demandas de agua en los distintos territorios y bajo distintas mirada”.

Los actores relevantes
Para Correa es importante la colaboración entre los usuarios del agua: “Estamos trabajando con los actores relevantes en la gestión y en los usos del agua para visualizar escenarios y líneas de acción, para conocer y trabajar con la mejor información disponible, para socializar entre actores y con representantes de la comunidad los aspectos más gravitantes de la gestión y de las necesidades del agua, de su cantidad y calidad, de las necesidades de inversión, etc”.

SimRapel busca que los actores ejerzan el liderazgo de la gestión, que debe venir de los mismos usuarios del agua.  CSIRO es una fundación de origen australiano con más de 100 años de experiencia desarrollada tras superar severas crisis de sequías en su país y construir modelos de gestión satisfactorios para sus cuencas.

Paralelo, la fundación desarrolla SimCopiapó, un modelo similar en la cuenca de la III Región, y ha conseguido involucrar a los protagonistas en este trabajo: “El profesionalismo de CSIRO y la mirada de largo plazo del trabajo que estamos desarrollando con el FIC anterior y con este FIC, debieran permitirnos un trabajo más integral e integrado de conocimiento y gestión de los recursos hídricos de la cuenca”, opina Graciela Correa.

Fuente: Federación Juntas de Vigilancia Sexta Región