Con gran éxito finaliza el taller de Estimulación Temprana a través de la lectura

Con gran éxito finaliza el taller de Estimulación Temprana a través de la lectura

El pasado jueves 1 de octubre, mediante una videoconferencia por la contingencia sanitaria del país, se realizó la finalización del Taller de Estimulación Temprana través de la lectura, preparado para las 24 usuarias del Centro de Tratamiento Santa María de la Esperanza de Rancagua. Esta actividad fue realizada gracias a una alianza entre la Seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, en conjunto con el Senda O’Higgins.

Durante esta última sesión, se realizó un cuentacuentos para las participantes. Las usuarias aprovecharon esta instancia y compartieron sus creaciones literarias, lo que significó un momento de mucha emoción para quienes participaron. El Taller de Estimulación Temprana a través de la lectura tuvo como objetivo entregar a las usuarias herramientas teóricas y principalmente prácticas de estimulación temprana, para que ellas puedan tener algunos conceptos de como promover el estímulo y el desarrollo sano de sus hijos e hijas, y de cómo ir acercándolos desde pequeños a distintos formatos de lectura.

La Seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Lucía Muñoz Sandoval señaló: “Estoy muy contenta y agradecida de haber tenido la oportunidad de compartir con ustedes un taller tan importante como éste, de estimulación temprana a través de la lectura. Para nosotros como servicio público poder estar con ustedes, y acompañarlas en este proceso ha sido también sanador. Esperamos que estas herramientas que se han entregado en este taller por las talleristas —que han tenido una gran calidad humana y profesional—, quede atesorado por ustedes. También para que a través de este aprendizaje que han tenido, de esta vivencia, hayamos generado en ustedes un cambio, del que son ustedes las principales generadoras. La conexión con la lectura permitirá que saquen en sus hijos, sus hijas y en ustedes, lo mejor de cada una. Las felicito por la disposición y esperamos que lo puedan poner en práctica”.

En tanto que Daniel Díaz, Director Regional del Senda, manifestó: “Agradezco a las profesionales de la Seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, y en la figura de su Seremi, Lucía Muñoz, haber podido realizar este taller. También agradezco la dedicación de las talleristas, y quiero extender mis agradecimientos al centro de tratamiento Santa María de la Esperanza, y en especial a sus usuarias”. La autoridad añadió: “Yo le tengo un especial cariño a los centros de tratamientos de mujeres, por todo lo que implica. Agradezco la sensibilidad que lograron las talleristas con las usuarias en las sesiones del taller, donde es relevante lo transformador que puede ser la lectura y la conexión con sus hijos, que es donde también está la estimulación temprana, y se genera quizás algo no tan técnico: la entrega de cariño, de preocupación, y de conectarse con esas emociones, que muchas veces por la historia o por lo que les tocó pasar, nos desconectamos. Por eso es relevante volver a conectarse, volver a sentir, y preocuparse por ustedes como mujeres, y preocuparse por el otro. Para el Senda, que dirige nuestro director nacional, Carlos Charme; y para nuestro presidente de la República, Sebastián Piñera; la integración social es uno de los pilares de este Gobierno. Y en actividades como ésta, donde dos servicios públicos se reúnen para entregar esta instancia cultural y de rehabilitación, es muy relevante. Sobre todo, para las usuarias que participaron. Ellas no están solas. Así que estamos felices, y esperamos que pueda replicarse en el futuro”.

La iniciativa se gestó en el contexto del Plan Nacional de Lectura. Y al finalizar se les entregó un diploma de participación en el taller a cada una de las 24 usuarias del Centro de Tratamiento Santa María de la Esperanza de Rancagua.

Fernanda Arrau, tallerista, indicó: “Para nosotros siempre es una alegría trabajar. Pero en este tiempo especial de pandemia, de distancia, fue especialmente significativo. Por eso la transformación y el aprendizaje no fue solo para las participantes, sino que también para nosotras en el equipo de talleristas. Fue muy lindo para mi ir conociendo a las usuarias del Centro La Esperanza, y en cada sesión logramos algo distinto. Algunas fueron lúdicas, otras más emocionantes, y cada una trató de avanzar lo más posible. No se quedaban con las instrucciones nuestras. Y eso para nosotros, es muy valorable y significativo”.