Gendarmeria dia del niño

Internos de Peumo y Rancagua celebran Día del Niño

En la actividad padres y pequeños pudieron disfrutar de dos horas de entretención acompañados de payasos, golosinas y el cariño de los privados de libertad.

Caras alegres y sonrientes fueron las que se vieron este fin de semana en las diferentes unidades penales de la Región. La causa la celebración del Día del Niño, fecha que convocó a los hijos e hijas de los internos en torno al baile, la música y la entretención.

Tanto en el Complejo Penitenciario de Rancagua como en el Centro de Detención Preventiva (CDP) de Peumo, los internos junto a los funcionarios de Gendarmería y los encargados de la concesionaria Siges en el caso de la primera Unidad y de  la ayuda de la municipalidad de San Vicente, Peumo y las Cabras, en el caso de la unidad  tradicional, se juntaron para ahorrar y comprar todo lo necesario para que la fiesta a la niñez se convirtiera en una celebración que los niños recordarían por siempre.

Gendarmeria dia del niñoEn la unidad concesionada la fiesta se realizó el viernes 7 de agosto, allí más de 40 internos trabajadores junto a un grupo de internas con buena conducta pudieron disfrutar de la magia y los colores, llevados hasta la Unidad y donde por más de dos horas ellos junto a sus hijos volvieron a  ser pequeños y bailaron al ritmo de las canciones de moda.

En tanto en la CDP de Peumo, la celebración fue el domingo y  estuvo a organizada por el encargado de deportes, funcionario de Gendarmería de Chile,  sargento segundo Luis Tapia, quien junto a otros funcionarios y a una delegación de la municipalidad llevaron alegría  a los pequeños de mano  de un payaso y de un cantante, quienes a través de juegos y cantos lograron encantar a grandes y chicos.

Para el sargento segundo Luis Tapia, la actividad se convirtió en una gran fiesta, ya que “los niños estaban felices y los adultos pudieron disfrutar y volver a ser pequeños”, dijo.

Finalmente el director regional(s) de Gendarmería, teniente coronel Manuel Palacios, destacó la posibilidad que tiene los privados de libertad de disfrutar estas celebraciones, ya que “esto es una muestra de que la familia es el motor de la reinserción social. Se puede ver en las caras que tienen los internos que reciben a sus hijos”, comentó.