Vecinos de Rancagua denuncian filtraciones y fugas en sus departamentos con subsidio

Vecinos de Rancagua denuncian filtraciones y fugas en sus departamentos con subsidio

Preocupados se encuentran los vecinos del Condominio Nueva Esperanza de Butrón, por las constantes fugas y filtraciones que han presentado sus departamentos en los menos de 5 años desde su entrega y que habrían trasformado el sueño de una casa propia en una angustia constante, debido a la falta de soluciones permanentes de parte de la empresa constructora.

Vecinos de Rancagua denuncian filtraciones y fugas en sus departamentos con subsidioInundaciones de habitaciones completas, sanitarios rebasados, alfombras con humedad, filtraciones de cañerías subterráneas se repiten día tras día y son atendidas por una empresa externa contratada por la Constructora Armas, quienes se adjudicaron este proyecto de viviendas sociales del cual ya están vendidas todas las etapas.

Los vecinos aducen mala calidad de materiales y trabajos y demoras en las reparaciones que son pan de cada día. En algunos departamentos se han realizado reparaciones en más de 4 ocasiones, donde se ha tenido que proceder a romper y picar una y otra vez cerámicas y cemento, para que al poco tiempo la presencia del agua se vuelva a sentir ya sea a través de humedad o en algunos casos con la llegada de abultadas cuentas de servicios.

Mitzi Flores, propietaria de un departamento de la etapa IV, relata que los problemas se intensifican en los primeros pisos de las torres y que se repetirían en todas las etapas, de las cuales varios departamentos se encontrarían a un año de vencer la garantía de instalaciones que establece la Ley de Calidad de la Construcción, momento desde el cual cada propietario deberá hacerse cargo de los arreglos, “necesitamos una solución que abarque cambio en  los materiales usados por la empresa externa contratada por la Constructora Armas, además de un cambio en los maestros que vienen algunos de los cuales son alumnos en práctica”, enfatiza Flores, quien además manifiesta el temor de los vecinos a que estas fallas con el pasar de los años se vayan acentuando.

Más de diez fugas ha tenido la señora Roxana Salazar, a quien este mes nuevamente le han realizado una prueba de hermeticidad, arrojando tres nuevas fugas, “han roto desde la entrada del departamento hasta el baño. Arreglaron dos nuevas fugas y ahora encuentran otra más. Han roto el muro del lavaplatos, de la cocina, de ambos baños. Este era el departamento piloto y está ubicado en el primer piso”.

A todas estas dificultades se suma la aparición de un socavón y una falla eléctrica en áreas comunes y la venta de los  estacionamientos para personas en situación de discapacidad en la etapa IV del condominio, los que solamente habrían sido pintados con señalética después de realizar un reclamo a la Municipalidad de Rancagua, pero que continuarían siendo propiedad de los vecinos que pagaron por ellos a la Constructora Armas. También existirían problemas con los medidores de electricidad, que estarían cruzados, marcando el consumo de un departamento distinto al que fueron asignados.