Académico de la UOH participa en seminario internacional sobre aprendizaje de los números

Académico de la UOH participa en seminario internacional sobre aprendizaje de los números

¿Son difíciles las fracciones, tanto para maestros y padres como estudiantes?, ¿Por qué ocurre esto? y ¿Puede la investigación ayudar a comprender su dificultad y cómo enseñarlas de mejor forma? Son parte de las preguntas que abordó el Dr. David Gómez, director del Instituto de Ciencias de la Educación de la UOH, en el Seminario Web de Iberoamérica sobre Aprendizaje de los Números, organizado por el Instituto Genus de Brasil.

El académico de la Universidad de O’Higgins (UOH) fue invitado a participar del evento y presentar su visión de las matemáticas y la experiencia nacional sobre el tema. “La iniciativa surge como un homenaje a la profesora Annemarie Fritz (Alemania), quien tiene una larga trayectoria de investigación en el ámbito de cognición y educación matemática y que ese día celebraba una fiesta de despedida de su cátedra. Junto con los profesores Vitor Geraldi Haase (Brasil) y Pekka Räsänen (Finlandia), invitaron a un grupo de investigadores latinoamericanos para que expusieran su perspectiva y conversaran de sus propios trabajos en el área”, explica el Dr. David Gómez.

“Los profesores organizadores habían previamente invitado a un grupo de investigadores latinoamericanos, para revisar el tipo de investigación que se hace en cognición numérica en sus respectivos países en un número especial de la revista Estudios de Psicología. Junto con la Dra. María Inés Susperreguy (PUC) y el Dr. Christian Peake (UDP), elaboramos la revisión chilena. Luego, vino la invitación a participar en este seminario”, explica el investigador UOH.

“Me siento honrado por la invitación” señala, no sin antes puntualizar que aprecia mucho “que estos investigadores internacionales estén ayudando a visibilizar la investigación latinoamericana. Porque, tanto en el ámbito de la investigación científica como en muchos otros, Norteamérica y Europa se llevan las tajadas más grandes de la torta; ya sea porque ocupamos preferentemente el español y no el inglés, o porque tenemos menos acceso a fondos, las investigaciones locales tienden a ser menos conocidas y menos citadas en las revistas especializadas”.

Agrega asimismo que le parece muy importante “difundir estos temas a un público más general y que no quede solo en círculos académicos. Sobre todo hoy, que nos encontramos en una situación complicada por la pandemia, con suspensión de clases presenciales y que hacen muy difícil pensar la matemática”.

Matemática y Chile

El académico manifiesta que para su participación en el seminario “me sugirieron hablar de las fracciones y del aprendizaje de éstas, principalmente por dos razones: primero por mi trayectoria en el tema y además porque las fracciones son un tema sumamente complejo: están ubicadas curricularmente en la educación básica, pero muchos estudiantes de todos los niveles educativos y también muchos profesores, padres y madres tienen grandes dificultades para trabajar con ellas”.

“Las familias en general no tienen dificultades académicas en ayudar a sus niños y niñas en matemática al inicio de la educación básica, por ejemplo, a hacer cálculos básicos, a representar números, incluso a realizar cálculos con varios dígitos, pero cuando uno llega a materias como las fracciones, muchos padres y madres se dan cuenta que sus propios conceptos del colegio no estaban tan claros. Al final, muchos niños y niñas terminan aprendiendo los procedimientos asociados a trabajar con fracciones, pero no logran llegar a una comprensión del concepto”, explica el investigador.

Sobre este punto agrega que existe actualmente un énfasis grande en la enseñanza de cálculos matemáticos, pero no necesariamente en la interpretación de la matemática en un contexto. “Basta ver cuánto tiempo pasan en la escuela nuestros niños y niñas aprendiendo a sumar con varios dígitos, a restar, multiplicar y dividir, pero cuán poco se trabaja en resolver problemas e interpretar esas soluciones en un contexto específico”, asegura.

Durante su exposición, el Dr. David Gómez ejemplificó los problemas detectados con operaciones matemáticas. “En mi intervención en el seminario planteé la pregunta de cuál es el resultado de 1 cm + 1m, buscando hacer notar que los números no solamente se utilizan para contar sino también para medir. Si me preguntan cuánto vale 1+1 sin un contexto, obviamente voy a decir que es 2. Pero cuando uno se encuentra en un contexto de medición, no puedes dejar de lado la información no numérica. “1 cm + 1 m” ya no es “1+1”, porque uno no puede ignorar en qué unidades vienen medidas las magnitudes dadas. Si fuera un metro más un metro, son dos metros. Pero si se trata de unidades distintas yo tengo que adaptar mi respuesta y ésta ya no es 2. Eso solamente es entendible cuando yo sé que los números representan cosas en un contexto”, explica el académico.

Sobre la situación sociosanitaria en que nos encontramos, el Dr. Gómez también hace una reflexión respecto de la carga curricular escolar y la priorización de contenidos. “Producto de la pandemia y la realidad actual, el Ministerio de Educación de Chile definió objetivos de aprendizaje prioritarios, lo que significa una sorpresa. El currículum de matemática es muy extenso y siempre ha sido presentado como que todos los aprendizajes son esenciales y que había que cubrirlo completamente, utilizando mecanismos como la prueba SIMCE para controlar que las escuelas lo hagan de esta forma. Y hoy vemos que había otra forma de entender el currículum, que no todo era tan esencial y que hay ciertas cosas que sí se pueden priorizar respecto de otras”, señala.

Agrega que, si hay algo que rescatar de lo que vivimos actualmente, y que ojalá perdure en el tiempo, es que “el núcleo de lo que debiéramos considerar esencial en realidad no se trata de páginas y páginas de objetivos pequeños, uno tras otro, sino de grandes ideas, donde los aprendizajes individuales se articulan en torno a ellas”.