orgasmo

60% de las mujeres en Chile ha fingido un orgasmo

Un 60% de las mujeres reconoció haber fingido un orgasmo con su pareja sexual o amante: el 40% lo ha hecho la mitad de las veces y el 20% declara hacerlo siempre según una encuesta realizada por Gleeden, la plataforma de encuentros extraconyugales líder de la región, pensada por y para mujeres.

La encuesta(*), realizada en Chile entre usuarias de la plataforma y publicada recientemente con motivo del Día Internacional de Orgasmo Femenino, reveló que las razones para fingirlos son dos: “Mi pareja/amante es impaciente” (50%) y “Quiero acabar rápido porque no me apetece” (50%).

Con esta encuesta Gleeden busca abrir una conversación sobre el placer sexual femenino para derribar los principales mitos relacionados al orgasmo. De hecho, un 50% de las encuestadas cree que ha recibido muy poca información/educación sexual para poder conocerse bien y descubrir lo que le gusta, un 25% dice que haber recibido ninguna (“todo lo he descubierto yo sola”) y sólo el 25% restante considera que sí ha podido informarse adecuadamente.

Para la uróloga australiana Helen O’Connell, quien en 1998 describió por primera vez el clítoris en su totalidad, su forma y tamaño, apenas en la última década se ha visibilizado la sexualidad femenina y se le ha reconocido como importante. “No es sorprendente que no se conozca la anatomía del clítoris. Es nuestra herencia cultural”.

Su investigación reveló que el clítoris es único y parte de la anatomía de la mujer (no un pene más pequeño como se creía). Tiene más de 8 mil terminaciones nerviosas y puede ser estimulado con dedos, lengua o un juguete sexual, en especial, los que vibran.

El clítoris presenta dos zonas: la interna y la externa. Esta última es solo una parte muy pequeña de toda la estructura y es muy sensible, por lo que debe ser estimulada con movimientos circulares lentos, constantes y con una buena lubricación para que el contacto sea suave. Al momento de sentir que el clímax está por llegar, se deja de estimular el clítoris y se debe empezar a acariciar las paredes vaginales internas de forma suave, dentro y fuera o en círculos. Esta práctica puede realizarse en pareja o a solas, aunque la masturbación es ideal para empezar a experimentar el placer propio y la sexualidad.

Hay acuerdo entre los especialistas respecto de la relevancia del autoconocimiento y el autoerotismo, pero ojo: no debe ser sólo para “buscar un orgasmo”, pues ese foco en el rendimiento sexual finalmente nos distancia más de la posibilidad de conseguirlo debido a la ansiedad.  Por ello la masturbación es la clave. De hecho hay estudios que muestran que más del 80% de las mujeres diagnosticadas con “anorgasmia” refieren no haberse masturbado nunca. En el caso de las mujeres encuestadas por Gleeden, todas dijeron haber experimentado alguna vez un orgasmo y en su totalidad aseguraron que la autoexploración fue clave para tener más y mejores orgasmos.

Para la mitad de las encuestadas por Gleeden, llegar al orgasmo es importante para sentirse satisfechas sexualmente, mientras que para el otro 50% también hay otros factores con los que disfrutar del sexo. El 75% dice lograr la mayor cantidad de orgasmos con sus parejas y un 25% logra la mayoría masturbándose.

¿Y cómo lograr orgasmos más fácilmente? El sexo oral funciona mejor para el 25% de las encuestadas y para el 75% la clave ha sido la penetración con estimulación de clítoris. Este dato coincide con otro: el 75 % de las encuestadas dijo que suele tener orgasmos vaginales, versus un 25% que declaró que solía tener orgasmos clitorianos. Lo importante acá, dicen especialistas, es recordar que no existen orgasmos buenos, malos, mejores o peores.

(*) Encuesta online realizada del 23 al 28 de julio, entre 15.653 usuarias de Gleeden.